miércoles, 17 de abril de 2013

La tempestad calmada

Un día subió JESUS a una barca con sus Discípulos. Les dijo: “Pasemos a la otra orilla del lago” Y ellos remaron mar adentro. Mientras navegaban, JESUS  se durmió. De repente, una tempestad se desencadeno sobre el lago, y la barca se fue llenando de agua, a tal punto que peligraban.
Se acercaron al El y lo despertaron: Maestro, Maestro, estamos perdidos, JESUS se levanto y amenazo al viento y a las olas encrespadas; estas se tranquilizaron y todo quedo en calma. Después les dijo: “Donde esta la Fe de ustedes”
Los Discípulos quedaron llenos de temor y de admiración y se decían entre ellos: ¿Quién es este que puede mandar a los vientos y a las olas, y le obedecen?



martes, 16 de abril de 2013


Lázaro y el rico

Había un hombre rico que se vestía con ropa finísima y que cada día comía regiamente. Había también un pobre, llamado Lázaro, todo cubierto de llagas, que se tendía a la puerta del rico, y que sentía ganas de llenarse con lo que caía de la mesa del rico, y hasta los perros venían a lamerle las llagas. Pues bien, murió el pobre y fue llevado por los ángeles hasta el cielo cerca de Abraham. Murió también el rico y lo sepultaron.
Estando en el infierno, en medio de los tormentos, el rico levanta los ojos y ve de lejos a Abraham y a Lázaro cerca de él.
Entonces grita: Padre Abraham, ten piedad de mi y manda a Lázaro que se remoje la punta del  dedo y me refresque la lengua.
Abraham le responde: hijo acuérdate que ya recibirte tus bienes en la vida, lo mismo que Lázaro recibió males. Ahora él aquí encuentra consuelo, y tu en cambio tormentos.


lunes, 15 de abril de 2013


Corintio 2 El Espíritu nos enseña los secretos de DIOS

En realidad, a los mas avanzados en la Fe les dispensamos una sabiduría que no nos enseñó este mundo ni los dirigentes de este mundo, que precisamente han sido derribados. El decidió desde el principio para llevarnos a la Gloria.
Esto no lo conocían ninguno de los que dirigían este mundo. Porque, de otra manera, no habrían crucificado al SEÑOR de la Gloria. Pero, según dice la escritura: El ojo no ha visto,  el oído no ha oído, a nadie se le ocurrió pensar lo que DIOS ha preparado para los que lo aman.
A nosotros, sin embargo, DIOS nos lo ha revelado por su Espíritu, pues el Espíritu, escudriña todo, hasta lo más profundo de DIOS.


sábado, 13 de abril de 2013


No he trabajado para mi solo (Sirácides 24)

Yo, por mi parte, era como un canal salido de río, como un arroyo que se pierde en un jardín del Paraíso. Yo pensé: Voy a regar mu huerta, voy a regar mis flores. Pero mi canal se convirtió en río, y el río en mar.
Entonces dije: Hare brillar como la aurora la instrucción, llevare a lo lejos su luz. Derramaré la instrucción como una profecía y la dejare a las generaciones venideras.
Comprueben ahora que no he trabajado para mi solo, sino para todos los que buscan la sabiduría.



viernes, 12 de abril de 2013


Para andar seguros (Sirácides 11)

Hay quienes se afanan, se cansan y se apresuran; y al final son mas pobres.
Hay quienes son débiles y piden ayuda, faltos de bienes y sumamente pobres; el SEÑOR los mira con bondad y los saca de su miseria. Les levanta la frente, de los que muchos se maravillan.
Bienes y males, vida y muerte, pobreza y riqueza, todo viene del SEÑOR.
Los justos podrán contar con la generosidad del SEÑOR y su bondad los guiará siempre.


jueves, 11 de abril de 2013


Efesios 6 Háganse fuertes

Deseo que sepan de mi y lo que hago. Se lo dirá Tiquico, ese querido hermano y fiel ministro del SEÑOR. Lo mando precisamente para que les de noticias nuestras y los conforte a todos.
Que venga sobre los hermanos la paz y el amor junto a la fe, de parte de DIOS PADRE y de CRISTO JESUS del SEÑOR. Y que su bendición este con todos aquellos que aman a CRISTO JESUS nuestro SEÑOR con un amor inquebrantable.

miércoles, 10 de abril de 2013


Háganse fuertes (Efesios 6)

Vivan orando y suplicando. Oren en todo tiempo según les inspire el Espíritu. Velen en común y sigan sus oraciones sin desanimarse nunca, intercediendo a favor de todos los hermanos. Rueguen también por mi, para que, cuando hable, se me den palabras para anunciar valientemente el misterio del Evangelio. Hasta encadenado soy embajador de este Evangelio: que DIOS me de fortaleza para hablar como tengo que hacerlo.