miércoles, 16 de septiembre de 2015

Evangelio     Lc 7, 31-35

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Dijo el Señor: ¿Con quién puedo comparar a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos muchachos que están sentados en la plaza y se dicen entre ellos: “¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!”. Porque llegó Juan el Bautista, que no come pan ni bebe vino, y ustedes dicen: “¡Tiene un demonio!”. Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “¡Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores!”. Pero la Sabiduría ha sido reconocida como justa por todos sus hijos.
Palabra del Señor.

Comentario


“La invitación es, entonces, a ver en cada circunstancia la acción de Dios, no encerrarnos en nuestros propios criterios, recordar siempre que los designios de Dios no coinciden casi nunca con los nuestros; muchas veces quisiéramos que Dios actuara de esta o aquella manera, pero no es así” (comentario de La Biblia de Nuestro Pueblo, Ed. Mensajero).

lunes, 14 de septiembre de 2015

Juan 3; 13 – 17

“Sin embargo, nadie a ha subido al cielo sino solo el que ha bajado del cielo, el Hijo del Hombre.
Recuerden la serpiente que Moisés hizo levantar en el desierto; así también tiene que ser levantado el Hijo del Hombre, así todo el que crean en El tendrá por El la vida eterna.
¡Así amó DIOS al mundo! Le dio al Hijo Único, para que quien cree en EL no se pierda, sino que tenga vida eterna. DIOS no envió al Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que se salve el mundo gracias a El”
Palabra del Señor.

Comentario

Jesús viene del mundo de arriba, de la intimidad con Dios. Él es, por lo tanto, quien nos puede enseñar las cosas de arriba. No dejemos que nuestra vida se enrosque en cosas rastreras. No dejemos que el pecado nos tire para abajo. Levantemos la cabeza, miremos a Jesús, busquemos con él las cosas de arriba, y entraremos en la intimidad con Dios.


domingo, 13 de septiembre de 2015

Marcos 8; 27 – 35

Salió JESUS con sus Discípulos hacia el pueblo de Casacrera de Filipo, y por el camino les pregunto: “¿Quién dice la gente que soy YO?” Ellos contestaron: Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros Elías o alguno de los profetas.
Entonces JESUS les pregunto: “Y ustedes, ¿Quién dicen que soy YO?” Pedro le contesto: TU eres el Mesías, Pero JESUS les dijo con firmeza que no conversaran sobre El.
Luego comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los notables, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley que sería condenado a muerte y que resucitaría a los tres días. JESUS hablaba de esto con mucha seguridad.
Pedro, pues, lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo. Pero JESUS, dándose la vuelta, vio muy cerca a sus discípulos. Entonces reprendiendo a Pedro le dijo: “¡Apártate de Mi satanás! Tus ambiciones no son las de DIOS, sino de los hombres.”
Entonces JESUS llamo a sus Discípulos y a toda la gente le dijo: “El que quiera seguirme, que renuncie a si mismo, tome su cruz y me siga. Pues el que quiera asegurar su vida la perderá, y el que sacrifique su vida (por MI) y por el evangelio la salvará.”
Palabra del Señor.

Comentario

Pedro contestó con impulsividad y convicción. Pero aún le faltaba comprender el alcance de la palabra Mesías. Jesús era el Ungido de Dios, pero no realizaría su mesianismo con ejércitos ni imperios, sino desde el servicio y el sufrimiento. También nosotros, como Pedro, necesitamos renunciar a las expectativas triunfalistas para ser una Iglesia servidora y dispuesta a compartir el sufrimiento de los hombres.


viernes, 11 de septiembre de 2015

Lucas 6; 37 – 42

“No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den, y se les dará; se les echara en su delantal una medida colmada, apretada y rebosante. Porque con la medida que ustedes midan serán medidos ustedes.”
JESUS les puso también esta comparación: “¿Puede un ciego guiar a otro ciego? Ciertamente caerán ambos en un hoyo. El discípulo no esta por encima de su maestro, pero si se deja formar, se parecerá a su maestro.
¿Y porque te fijas en la pelusa que tiene tu hermano en el ojo, si no eres consiente de la viga que tienes en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, deja que te saque la pelusa que tienes en el ojo, si tu no ves la viga que tienes en el tuyo? Hipócrita, saca la viga primero de tu propio ojo, para que veas con claridad, y entonces sacaras la pelusa del ojo de tu hermano.”
Palabra del Señor.

Comentario


¿Cómo es nuestra medida? ¿Cuánto calculamos, en las relaciones y en el compartir? Dios ama gratuita y generosamente, Dios es puro derroche de amor. No ha establecido una relación hecha de medidas, sino de puro desborde de amor. No calculemos, dejemos lugar al Espíritu Santo para que obre libremente en nuestra existencia.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Lucas 6; 27 – 36

“YO les digo a ustedes que me escuchan: amen a sus enemigos, hagan el bien a los que lo odian, bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los maltratan. Al que te golpea en una mejilla, preséntale también la otra. Al que te arrebata el manto, entrégale también el vestido. Da al que pide, y al que te quita lo tuyo, no se lo reclames.
Traten a los demás como quieren que ellos lo traten a ustedes. Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿Qué merito tiene? Hasta los malos aman a los que los aman. Y si le hacen el bien a los que les hacen el bien ¿Qué gracia tiene? También los pecadores obran así. Y si prestan algo a los que le pueden retribuir, ¿Qué gracia tiene? También los pecadores prestan a pecadores para que estos correspondan con algo.
Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada a cambio. Entonces la recompensa de ustedes será grande y serán hijos del Altísimo, que es bueno con los ingratos y pecadores. Sean compasivos como es compasivo el PADRE de ustedes.”
Palabra del Señor.

Comentario

A esos pobres y enfermos que lo seguían, Jesús les presenta el modo de vida del Reino de Dios. Amar con tal entrega y desprendimiento como para amar incluso al enemigo. No hay fuerza humana que haga esto, sólo el poder de Dios obrando en nosotros lo hace posible. Quien ha experimentado la sanación y el perdón que Dios trae, puede  amar de ese modo.


miércoles, 9 de septiembre de 2015

Lucas 6; 20 – 26

EL, entonces dirigió la mirada a sus Discípulos y les dijo: “Felices ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de DIOS. Felices ustedes los que tienen hambre, porque serán saciados. Felices ustedes los que lloran, porque reirán. Felices ustedes si los hombres los odian, los expulsan, los insultan y los consideran unos delincuentes a causa del Hijo del Hombre. Alégrense en ese momento y llénense de gozo; porque les espera una recompensa grande en el cielo. Recuerden que de esa manera trataron también a los profetas en tiempos de sus padres.
Pero ¡Pobre de ustedes, los ricos, porque tienen ya su consuelo!, ¡Pobre de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque después tendrán hambre! ¡Pobres de ustedes los que ahora ríen, porque van a llorar de pena! ¡Pobres de ustedes cuando todos hablen bien de ustedes, porque de esa misma manera trataron a los falsos profetas en tiempos de sus antepasados!”
Palabra del Señor.

Comentario


Jesús afirma, en presente, dirigiéndose a sus seguidores: “¡Felices ustedes, los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios!”. Únicamente quien ha aprendido a confiar sólo en Dios, puede vivir el Reino. Únicamente quien ha abandonado la falsa seguridad de su posición, recibe el Reino como regalo. El Reino es de los pobres, porque son los pobres quienes están dispuestos a recibirlo, y a dejar que sólo Dios sea Señor en sus vidas.

Lucas 6; 20 – 26

EL, entonces dirigió la mirada a sus Discípulos y les dijo: “Felices ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de DIOS. Felices ustedes los que tienen hambre, porque serán saciados. Felices ustedes los que lloran, porque reirán. Felices ustedes si los hombres los odian, los expulsan, los insultan y los consideran unos delincuentes a causa del Hijo del Hombre. Alégrense en ese momento y llénense de gozo; porque les espera una recompensa grande en el cielo. Recuerden que de esa manera trataron también a los profetas en tiempos de sus padres.
Pero ¡Pobre de ustedes, los ricos, porque tienen ya su consuelo!, ¡Pobre de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque después tendrán hambre! ¡Pobres de ustedes los que ahora ríen, porque van a llorar de pena! ¡Pobres de ustedes cuando todos hablen bien de ustedes, porque de esa misma manera trataron a los falsos profetas en tiempos de sus antepasados!”
Palabra del Señor.

Comentario

Jesús afirma, en presente, dirigiéndose a sus seguidores: “¡Felices ustedes, los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios!”. Únicamente quien ha aprendido a confiar sólo en Dios, puede vivir el Reino. Únicamente quien ha abandonado la falsa seguridad de su posición, recibe el Reino como regalo. El Reino es de los pobres, porque son los pobres quienes están dispuestos a recibirlo, y a dejar que sólo Dios sea Señor en sus vidas.