jueves, 7 de diciembre de 2017

Evangelio     Mt 7, 21. 24-27

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús dijo a sus discípulos: No son los que me dicen: “Señor, Señor”, los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero ésta no se derrumbó, porque estaba construida sobre roca. Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: Esta se derrumbó, y su ruina fue grande.
Palabra del Señor.

Comentario


Somos cristianos, practicamos la fe, celebramos el culto frecuentemente, rezamos, pero ¿eso basta para vivir el Reino de los Cielos? La imagen de la construcción que utiliza Jesús es muy clara: si todo eso no se apoya en la Palabra de Dios, si no crece a partir de la Palabra vivida, todo se desmorona porque es débil y sin sustento.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Evangelio     Mt 15, 29-37
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús llegó a orillas del mar de Galilea y, subiendo a la montaña, se sentó. Una gran multitud acudió a él, llevando paralíticos, lisiados, ciegos, mudos y muchos otros enfermos. Los pusieron a sus pies y él los sanó. La multitud se admiraba al ver que los mudos hablaban, los inválidos quedaban sanos, los paralíticos caminaban y los ciegos recobraban la vista. Y todos glorificaban al Dios de Israel. Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Me da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque podrían desfallecer en el camino”. Los discípulos le dijeron: “¿Y dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado bastante cantidad de pan para saciar a tanta gente?”. Jesús les dijo: “¿Cuántos panes tienen?”. Ellos respondieron: “Siete y unos pocos pescados”. Él ordenó a la multitud que se sentara en el suelo; después, tomó los panes y los pescados, dio gracias, los partió y los daba a los discípulos, y ellos los distribuían entre la multitud. Todos comieron hasta saciarse, y con los pedazos que sobraron llenaron siete canastas.
Palabra del Señor.
Comentario
¡Qué impactante debe haber sido ver a Jesús sentado en un monte, contemplando el paisaje, y quizá descansando un poco! Pero la imagen de pronto se transforma: los pobres, enfermos, despreciados y pecadores, acuden a él. Ya parece perderse la tranquilidad inicial, y nos imaginamos ruidos, gritos, movimiento de gente y atropellos para llegar al Señor. No hay orden, no hay “filas” ni números. Todo parece caótico. No obstante este caos, en el gran desorden, Jesús interviene, atiende y sana. Y no solo eso, también alimenta con el pan material.

martes, 5 de diciembre de 2017

Evangelio     Lc 10, 21-24

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Al regresar los setenta y dos discípulos de su misión, Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”. Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: “¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.
Palabra del Señor.

Comentario


Qué hermoso que el texto diga que Jesús se llenó de alegría, y que lanzó una exclamación. ¿Qué es lo que motiva esta alegría? Que los llamados sabios ya no monopolizan el conocimiento de Dios, y ahora los simples pueden acceder a Dios de un modo más libre y pleno.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Evangelio     Mt 8, 5-11

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un centurión, rogándole: “Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente”. Jesús le dijo: “Yo mismo iré a sanarlo”. Pero el centurión respondió: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: “Ve”, él va, y a otro: “Ven”, él viene; y cuando digo a mi sirviente: “Tienes que hacer esto”, él lo hace”. Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: “Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. Por eso les digo que muchos vendrán de oriente y de occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos”.
Palabra del Señor.

Comentario


“La fe del oficial romano o centurión es modelo a seguir, ya que representa la respuesta adecuada a todo milagro, haciendo posible la aceptación de la Buena Noticia por parte de todos, judíos y paganos” (comentario de la Biblia de la Iglesia en América, Ed. PPC).

domingo, 3 de diciembre de 2017

Evangelio     Mc 13, 33-37

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
Jesús dijo a sus discípulos: “Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento. Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela. Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa: si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana. No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos. Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!”.
Palabra del Señor.

Comentario


Mientras esperamos la manifestación definitiva de Jesús, cada uno de nosotros debe trabajar en este tiempo por el Reino. La vigilancia y el trabajo serán entonces las actitudes que definan la vida del cristiano.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Evangelio     Lc 21, 34-36

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: “Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre”.
Palabra del Señor.

Comentario


Jesús nos plantea que muchas cosas pueden hacer que nos desviemos del encuentro con el Hijo de Hombre. Es necesario entonces estar atentos, porque los poderes del mundo quieren manipularnos y buscan engañarnos. Se necesitará mucha atención para que no sea demasiado tarde.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Evangelio     Lc 21, 29-33

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús, hablando a sus discípulos acerca de su venida, les hizo esta comparación: “Miren lo que sucede con la higuera o con cualquier otro árbol. Cuando comienza a echar brotes, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca. Les aseguro que no pasará esta generación hasta que se cumpla todo esto. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”.
Palabra del Señor.

Comentario

Jesús nos enseña a considerar la vida presente como algo pasajero. No lo hace para que nos desentendamos de ella o de nuestro compromiso, sino para que valoremos aquello que siempre perdura: el amor y la vida.