lunes, 7 de septiembre de 2020


 

Luca 6, 6 – 11

Un sábado, entro JESÚS en l sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenia parálisis en el brazo derecho. Los escribas y los Fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar con que acusarlo. Pero ÉL sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralitico: “Levántate y ponte ahí en medio”. Él se levanto y se quedo de pie. JESÚS les dijo: “les voy a hacer una pregunta: ¿Qué esta permitido en sábado, hacer el bien, o el mal? ¿salvar a uno o dejarlo morir?” y mirando a todos dijo al hombre: “Extiende el brazo”, este lo hizo y su brazo quedo sano. Ellos se pusieron furiosos y discutían que había que hacer con JESÚS.

Palabra del Señor

domingo, 6 de septiembre de 2020


 

Mateo 18; 15 – 20

JESÚS dijo a los Apóstoles: “Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, ll ama a dos, para que el asunto quede confirmado por boca de testigos. Si no les haca caso, díselo a la comunidad, y si ni siquiera hace caso a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo; y todo lo que desaten en la tierra, quedara desatado en el cielo. Les aseguro además que; si dos se ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, se lo dará mi PADRE que esta en el cielo. Porque dos o tres que estén reunidos en Mi nombre, allí estoy YO en medio de ellos”.

Palabra del Señor

sábado, 5 de septiembre de 2020


 

Lucas 6; 1 – 5

Un sábado, JESÚS atravesaba un sembrado, y sus Discípulos arrancaban espigas y, frotándolas con las manos, se comían el grano. Unos Fariseos le preguntaron: ¿Porque hacen en sábado lo que no esta permitido? JESÚS les replico: “¿No han leído lo que hizo David, cuando ´él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de DIOS, tomo los panes de las ofrendas, que solo pueden comer los sacerdotes, comió él y le dio a sus compañeros”. Y añadió: “el Hijo del hombres es SEÑOR del sábado”.

Palabra del Señor

viernes, 4 de septiembre de 2020


 

Lucas 5; 33 – 39

Los escribas y los Fariseos dijeron a JESÚS: Los Discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los Fariseos también; en cambio, los tuyos, comen y beben. ESÚS les contesto: “ustedes no pueden obligar a los amigos del novio a que ayunen cuando el novio esta aún con ellos. Llegara el momento en que el novio les será quitado el novio, y entonces ayunarán”.

JESÚS les propuso esta comparación: “Nadie saca un pedazo de tela de un vestido nuevo para remedar uno viejo, porque estropearan el nuevo y no le quedara bien al viejo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres, e vino se derrama y estropean los odres. A vino nuevo, odres nuevos, el que este acostumbrado a vino viejo no querrá vino nuevo sino que dirá: el añejo es el bueno”.

Palabra del Señor


jueves, 3 de septiembre de 2020


 

Corintios 3; 18 – 23

Que nadie se engañe, si alguno de ustedes se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante DIOS, como esta escrito: “ÉL caza a los sabios en su astucia”. Y también: “el SEÑOR penetra los pensamientos de lo sabios y conoce que son vanos. Así pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro. Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es de ustedes, y ustedes de Cristo,  Cristo de DIOS”.

Palabra de Dios

miércoles, 2 de septiembre de 2020


 

Lucas 4; 38 – 44

Al salir JESÚS de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que haga algo por ella. ÉL de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose en seguida, se pus a servirles. Al ponerse el sol, todos comenzaron a llevarle los enfermos, y ÉL poniendo las manos sobre cada uno de ellos los iba curando. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: Tú eres el Hijo de DIOS, JESÚS los increpaba y no los dejaba hablar, porque sabían que ÉL era el Mesías. Al otro día salió al un lugar solitario, la gente lo andaba buscando, dieron con ÉL e intentaban retenerlo para que no se les fuese. Pero ÉL les dijo: “También a los otros pueblos tengo que anunciarles el Reino de DIOS, para eso me han enviado”. Y predicaba en las sinagogas de Judea.

Palabra del Señor

martes, 1 de septiembre de 2020


 

Lucas 4; 31 – 37

JESÚS bajo a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Se quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaban con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu impuro, y se p0uso a gritar: ¿Que quieres de nosotros, JESÚS Nazareno? ¿haz venido a acabar con nosotros? Se quien eres el Santo de DIOS. JESÚS lo increpó: “¡Cierra la boca y sal!” el demonio tiro al hombre en el suelo delante de toda la gente, pero salió sin hacerle daño. Todos comentaban estupefactos: ¿Qué tiene su palabra? Da ordenes con autoridad, y somete a los espíritus impuros, y salen. Y las noticias de lo sucedido recorrieron toda aquella región.

Palabra del Señor