miércoles, 30 de abril de 2014

Juan 3; 16 – 21

¡Así amo DIOS al mundo! Le dio al HIJO único, para que quien cree en El no se pierda, sino que tenga vida eterna.
DIOS no envió al HIJO al mundo para condenar al mundo, sino para que se salve el mundo gracias a EL. Para quien cree en EL no hay juicio. En cambio, el que no cree ya se ha condenado, por el echo de no creer en el nombre del hijo único de DIOS
Esto requiere un juicio; la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Pues el que obra el mal odia la luz y no va a la luz, no sea que sus obras sean descubiertas y condenadas.

Comentario

Esta imagen ahora es el contrapunto entre luz y oscuridad. Quien está en Dios, no tiene nada que ocultar, no se mueve en las sombras ni planea a escondidas. Quien está en Dios vive su vida diáfanamente. Al acercarnos a la luz divina, nos hacemos más luminosos, y podemos irradiar esa chispa divina en nuestro entorno.



martes, 29 de abril de 2014

Juan 3; 7 – 15

“No te extrañes que haya dicho: Necesitan nacer de nuevo desde arriba. El viento sopla donde quiere, y tú oyes su silbido, pero no sabes de donde viene ni adonde va. Lo mismo sucede al que ha nacido del Espíritu.”
Nicodemo volvió a preguntarle: ¿Cómo puede ser eso?  Respondió JESUS: “Tú eres maestro en Israel, y ¿no sabes estas cosas?
En verdad te digo que nosotros hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si ustedes no creen cuando les hablo de cosas de la tierra, ¿cómo van a creer si les hablo del cosas del Cielo? Sin embargo, nadie ha subido al cielo sino el que ha bajado del Cielo, el Hijo del Hombre.
Recuerden la serpiente que hizo levantar Moisés en el desierto, así también tiene que ser levantado el Hijo del Hombre, entonces todo el que crea en El tendrá vida eterna.”

Comentario

La imagen que aparece en esta parte del diálogo es la contraposición arriba-abajo. Jesucristo viene desde lo alto, y nos trae el conocimiento de las cosas celestiales y de la vida divina. Nicodemo era un maestro, pero todavía no había llegado a este conocimiento vital de “lo de arriba”. Pidamos al Espíritu que nos dé el gusto por las cosas de arriba y que, mientras caminamos por esta tierra, podamos impregnar nuestro sendero de todo aquello que nos eleva espiritualmente.


lunes, 28 de abril de 2014

JESUS y Nicodemo (Juan 3; 1 – 8)

Entre los Fariseos había un personaje Judío llamado Nicodemo. Este fue de noche a ver a JESUS y le dijo: Rabbí, sabemos que has venido de parte de DIOS como maestro, porque nadie puede hacer señales milagrosas  como las que TU haces, a no ser que DIOS este con él.
JESUS le contesto: “En verdad te digo que nadie puede ver el Reino de DIOS si no nace de nuevo desde arriba.”
Nicodemo le dijo: ¿Cómo renacerá el hombre ya viejo? ¿Quién volverá al ceno de su madre para renacer una segunda vez? JESUS le contesto: “En verdad te digo, el que no renace del agua y del espíritu no puede entrar en el Reino de DIOS. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Espíritu es Espíritu.
No te extrañes que te haya dicho: necesitan nacer de nuevo desde arriba. El viento sopla donde quiere, y tu oyes su silbido, pero no sabes de donde viene ni a donde va. Lo mismo sucede con el que ha nacido del Espíritu”

Comentario

Durante este tiempo de Pascua, meditaremos el Evangelio según san Juan. Este evangelio nos presenta a Jesucristo y su obra por medio de numerosos símbolos e imágenes. En esta primera parte del diálogo con Nicodemo, el símbolo es el viento, “que sopla donde quiere”. Dejémonos inundar por ese viento animador, y que nos conduzca donde Dios quiera.



domingo, 27 de abril de 2014

Juan 20; 19 – 31

Ese mismo día, los Discípulos estaban reunidos por la tarde con las puertas cerradas por miedo a los Judíos. Llegó JESUS, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: “¡La paz este con ustedes!” Dicho esto, les mostro las manos y el costado. Los Discípulos se alegraron mucho al ver al SEÑOR.
JESUS les volvió a decir: “¡La paz este con ustedes! Como el PADRE me envió a mí, así los envío Yo también Dicho esto, sopló sobre ellos: reciban el Espíritu Santo, a quienes descarguen de sus pecados, serán liberados, y a quienes se los retengan, les serán retenidos.”
Tomás, uno de los doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino JESUS. Los otros Discípulos le dijeron: ¡Hemos visto al SEÑOR! Pero él contesto: Hasta que no vea las marcas de los clavo en sus manos, no meta mis dedos en las marcas de los agujeros delos clavos y no introduzca mi mano en la herida de su costado, no creeré.
Ocho días después, los Discípulos de JESUS estaban otra vez en casa, y Tomás con ellos. Estando las puertas cerradas, JESUS vino y se puso en medio de ellos. Les dijo: “La paz este con ustedes” Después dijo a Tomas: “Pon aquí tu dedo y mira mis manos; extiende tu mano y métela en mi costado. Deja de negar y cree”
Tomás exclamó: TU eres mi SEÑOR y mi DIOS. JESUS replicó: “Crees porque me has visto, ¡felices los que no han visto, pero creen!”
Muchas otras señales milagrosas hizo JESUS en presencia de sus Discípulos que no están escritas en este libro. Estas han sido escritas para que crean que JESUS es el CRISTO, el HIJO de DIOS. Crean, y tendrán vida por su nombre.

Comentario

En este día de la misericordia, las palabras de Jesús nos hablan de perdón. Ese perdón que viene de Dios, porque él se apiada de toda nuestra miseria y nuestra bajeza y quiere, en su Espíritu, darnos vida nueva. Él se apiada incluso de nuestra incredulidad, como lo hizo con Tomás. Con ese perdón nace la paz que afianza la comunidad.


sábado, 26 de abril de 2014

Conclusión del Evangelio (Marcos 16; 9 – 15)

JESUS, pues, resucito en la madrugada del primer día de la semana. Se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a los que habían sido compañeros de JESUS y que estaban tristes y lo lloraban. Pero al oírle decir que vivía y que lo había visto, no le creyeron.
Después JESUS se apareció, bajo otro aspecto, a dos de ellos que se dirigían a un pueblito. Volvieron a contárselo a los demás, pero tampoco les creyeron.
Por último se apareció a los once Discípulos mientras comían, y los reprendió por su falta de Fe y por su dureza para creer a los que lo habían visto resucitado.
Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y anuncien la buena nueva a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará; el que se niegue a creer será condenado.”

Comentario

El final de su Evangelio, san Marcos nos presenta un resumen de las distintas apariciones de Jesús resucitado y del modo en que esta noticia se difundió en la comunidad. Y concluye con el mandato de Jesús. Nuestra tarea, el trabajo de sus seguidores, es una labor de vida y sanación, de anuncio y gozo. Es el cuidado de expulsar el mal en todas sus formas e inundar la existencia con la alegría de sabernos amados por Dios.



viernes, 25 de abril de 2014

La manifestación de JESU a orillas del lago (Juan 21; 1 – 14)

Después de esto, nuevamente se manifestó JESUS a sus Discípulos a orillas del lago de Tiberíades. Y se manifestó como sigue: Estaban reunidos Simón Pedro, Tomás el mellizo, Natanael, de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos Discípulos. Simón Pedro, les dijo: Voy a pescar. Contestaron: Vamos también nosotros contigo. Salieron, pues, y subieron a la barca, pero aquella noche no pescaron nada.
Al amanecer, JESUS estaba parado en la orilla, pero los Discípulos no sabían que era EL. JESUS les dijo: “Muchachos, ¿tienen algo de comer?”  Le contestaron: Nada. Entonces JESU les dijo: “Echen la red a la derecha y encontraran pesca” Echaron la red y no tenían fuerzas parta para recoger la gran cantidad de peces.
El Discípulo al que JESUS amaba dijo a Simón Pedro: Es el SEÑOR, apenas Pedro oyó decir que era el SEÑOR, se puso la ropa pues estaba sin nada, y se echo al agua. Los otros Discípulos llegaron con la barca. (De echo no estaban lejos, a unos cien metros de la orilla); Arrastraban la red llena de peces.
Al bajar a tierra encontraron el fuego encendido, pescado sobre las brasas y pan, JESUS les dijo: “Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar” Simón Pedro subió a la  barca y saco la red llena con ciento cincuenta y tres pescado grandes. Y a pesar de que hubiera tantos,  no se rompió la red.
Entonces JESUS les dijo: “Vengan a desayunar” Ninguno de los Discípulos se atrevió a preguntarle quien era, pues sabían que era el SEÑOR. JESUS se acerco, tomó el pan y se lo repartió, lo mismo hizo con los pescados.
Esta fue la tercera vez que JESUS se manifestó a sus Discípulos después de resucitar de ente los muertos.

Comentario

¡Cuántas veces no reconocemos a Jesús! ¡Cuántas veces “la neblina del lago” nos impide percatarnos de su presencia! ¡Cuántas veces nuestra propia incredulidad se niega a ver al Resucitado! Por eso hace falta un corazón atento como el del discípulo amado. Quien vive en el amor, reconocerá a Jesús presente en toda circunstancia.


jueves, 24 de abril de 2014

Lucas 24; 35 – 48

Ellos, por su parte, contaron lo sucedido en el camino y como lo habían reconocido al partir el pan.
Mientras estaban hablando de todo esto, JESUS se presento en medio de ellos (Y les dijo: “Paz a ustedes”)  Quedaron atónitos y asustados, pensando que veían algún espíritu, pero El les dijo: “¿Por qué se desconciertan? ¿Cómo se les ocurre pensar eso? Miren mis manos y mis pies soy YO tóquenme mírenme bien que un espíritu no tiene carne ni huesos, como ustedes ven que YO tengo” (dicho esto les mostro las manos y los pies)
Y como no acababan de creerlo por su gran alegría seguían maravillados, les dijo: “¿Tienen aquí algo de comer?” Ellos, entonces le ofrecieron un pedazo de pescado asado (y una porción de miel); lo tomó y lo comió delante de ellos.
JESUS les dijo: “Todo esto se los había dicho cuando todavía estaba con ustedes; tenía que cumplirse todo lo que esta en la ley de Moisés, en los profetas y en los Salmos referente a MI.”
Entonces les abrió la mente para que entendieran las escrituras. Les dijo: “Todo esto estaba escrito: los padecimientos del mesías y su resurrección de entre los muertos al tercer día. Luego debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados, comenzando por Jerusalén, y yendo después a todas las naciones, invitándolas a que se conviertan. Ustedes son testigos de todo esto.”

Comentario

El Evangelio de Lucas concluye presentándonos por boca de Jesús un resumen de nuestra fe: Jesucristo murió y resucitó para el perdón de los pecados, en cumplimiento de las promesas hechas por Dios en la Sagrada Escritura. A este núcleo del mensaje cristiano, se lo llama kerygma (“anuncio”, en griego) y es el centro de la Buena Noticia que la Iglesia debe seguir anunciando hoy.