martes, 31 de octubre de 2017

Evangelio     Lc 13, 18-21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús dijo: “¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo? Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas”. Dijo también: “¿Con qué podré comparar el Reino de Dios? Se parece a un poco de levadura que una mujer mezcló con gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa”.
Palabra del Señor.

Comentario


El árbol que atrae bandadas de pájaros y la masa totalmente fermentada nos hablan de un reinado de Dios que transforma la realidad completa, más allá de los límites que humanamente quisiéramos imponerle. Estas dos imágenes hablan de un gran crecimiento, imparable e inmanejable. Algunos comentaristas de la Biblia ven aquí dos metáforas de la “incomodidad” que puede traer el Reino de Dios. Tal vez haya alguno que piense que pueda hacerle un lugarcito a Dios en su vida, pero sin comprometerse o molestarse demasiado en su existencia, como si Dios fuera controlable según nuestro antojo.

lunes, 30 de octubre de 2017

Evangelio               Lc 13, 10-17

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Un sábado, Jesús enseñaba en una sinagoga. Había allí una mujer poseída de un espíritu, que la tenía enferma desde hacía dieciocho años. Estaba completamente encorvada y no podía enderezarse de ninguna manera. Jesús, al verla, la llamó y le dijo: “Mujer, estás sanada de tu enfermedad”, y le impuso las manos. Ella se enderezó en seguida y glorificaba a Dios. Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había sanado en sábado, dijo a la multitud: “Los días de trabajo son seis; vengan durante esos días para hacerse sanar, y no el sábado”. El Señor le respondió: “¡Hipócritas! Cualquiera de ustedes, aunque sea sábado, ¿no desata del pesebre a su buey o a su asno para llevarlo a beber? Y esta hija de Abraham, a la que Satanás tuvo aprisionada durante dieciocho años, ¿no podía ser liberada de sus cadenas el día sábado?”. Al oír estas palabras, todos sus adversarios se llenaban de confusión, pero la multitud se alegraba de las maravillas que él hacía.
Palabra del Señor.

Comentario


Jesús nos está enseñando lo que es vivir la condición de hijos e hijas de Dios. No hay ley que pueda contra este deseo que Dios tiene para nuestra vida: que caminemos con la frente alta, libres de agobios y pesos que nos encorven la espalda y hagan bajar la cabeza. Allí donde se enseña la Buena Noticia de parte de Dios, los hombres y mujeres podemos erguirnos en libertad y vivir en alabanza.

domingo, 29 de octubre de 2017

Evangelio     Mt 22, 34-40

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”. Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”.
Palabra del Señor.

Comentario


Semejante a lo que leíamos el domingo pasado, nuevamente grupos antagónicos están buscando hacer caer a Jesús en alguna falta para poder enfrentarlo. Jesús conoce todas sus internas y no se deja amedrentar por ellos; por el contrario, utiliza sus cuestionamientos para seguir anunciando y enseñando. Ante la pregunta por la Ley, Jesús no necesita hacer más que destacar lo que ya estaba escrito en el Deuteronomio y el Levítico: el amor a Dios y al prójimo es el resumen de toda la Ley; sólo desde el amor podemos interpretar todo lo que encontramos en la Sagrada Escritura; sólo el amor permite superar los enfrentamientos entre personas y grupos.

sábado, 28 de octubre de 2017

Evangelio     Lc 6, 12-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús se retiró a una montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de apóstoles: Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Simón, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor. Al bajar con ellos, se detuvo en la llanura. Estaban allí muchos de sus discípulos y una gran muchedumbre que había llegado de toda la Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, para escucharlo y hacerse curar de sus enfermedades. Los que estaban atormentados por espíritus impuros quedaban curados; y toda la gente quería tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.
Palabra del Señor.

Comentario


“Cristo enseñó y estableció la forma de predicar o promulgar su ley, no sólo con sus palabras sino también con sus obras, esto es, persuadiendo y atrayendo dulce y suavemente a los hombres; es claro que los Apóstoles, como discípulos que no echaban en el olvido su palabras o preceptos, como verdaderos imitadores de sus obras, y como modelos propuestos a los demás, observaron en su predicación y anunciación de la ley de Cristo la manera indicada” (Bartolomé de las Casas, Del único modo de atraer a los pueblos V, 20; aprox. año 1540).

viernes, 27 de octubre de 2017

Evangelio     Lc 12, 54-59

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús dijo a la multitud: “Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo entonces no saben discernir el tiempo presente? ¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? Cuando vas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, trata de llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que el adversario te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y este te ponga en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.
Palabra del Señor.

Comentario


Apliquemos la sabiduría sobre aquello que le dará sentido a nuestra vida. Así como hay signos de los procesos de la naturaleza, también hay señales que nos develan la realidad. Con esa sabiduría podemos ver más allá de la superficie y discernir sobre los tiempos que vivimos. De esta manera podremos obrar según la voluntad de Dios, que se nos va revelando poco a poco en la historia.

jueves, 26 de octubre de 2017

Evangelio     Lc 12, 49-53

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús dijo a sus discípulos: “Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y qué angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente! ¿Piensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la división. De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra”.
Palabra del Señor.

Comentario

Jesús trae fuego para encendernos. No nos quiere tibios ni indiferentes. Este apasionamiento no siempre es comprendido ni compartido. Los vínculos más primarios, como los lazos familiares, quedan también marcados por este sello de fuego. Pidamos al Espíritu Santo que la oposición y la indiferencia que encontremos no nos hagan disminuir el apasionamiento por Jesús y su mensaje.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Evangelio     Lc 12, 39-48

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús dijo a sus discípulos: “Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre llegará a la hora menos pensada”. Pedro preguntó entonces: “Señor, ¿esta parábola la dices para nosotros o para todos?”. El Señor le dijo: “¿Cuál es el administrador fiel y previsor, a quien el Señor pondrá al frente de su personal para distribuirle la ración de trigo en el momento oportuno? ¡Feliz aquel a quien su señor, al llegar, encuentra ocupado en este trabajo! Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes. Pero si este servidor piensa: ‘Mi señor tardará en llegar’, y se dedica a golpear a los servidores y a las sirvientas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse, su señor llegará el día y la hora menos pensada, lo castigará y le hará correr la misma suerte que los infieles. El servidor que, conociendo la voluntad de su señor, no tuvo las cosas preparadas y no obró conforme a lo que él había dispuesto recibirá un castigo severo. Pero aquel que, sin saberlo, se hizo también culpable será castigado menos severamente. Al que se le dio mucho se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho se le reclamará mucho más”.
Palabra del Señor.

Comentario


Otra bienaventuranza, esta vez dirigida a quienes tienen alguna responsabilidad especial en la comunidad: “¡Feliz aquel a quien su señor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo!”. Feliz el que sabe estar al frente de un grupo sin apropiárselo, sin manejarlo a su antojo, sin aprovecharse de las personas ni ejercer violencia. Ese es un buen administrador de las cosas del Señor.