jueves, 30 de noviembre de 2017

Evangelio     Mt 4, 18-22

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar, porque eran pescadores. Entonces les dijo: “Síganme, y yo los haré pescadores de hombres”. Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron. Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó. Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.
Palabra del Señor.

Comentario


El seguimiento de Jesús comienza en un encuentro. En ese instante, se puede captar el llamado y la libertad de seguirlo. No puede haber seguimiento del Señor si no existe este espacio de intimidad, y el reconocimiento de su palabra y de que él mismo nos busca.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Evangelio     Lc 21, 10-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo. Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí. Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa, porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán. Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza. Gracias a la constancia salvarán sus vidas.
Palabra del Señor.

Comentario


“Al final, Jesús hace una promesa que es garantía de victoria: ‘Con su perseverancia salvarán sus vidas’. ¡Cuánta esperanza en estas palabras! Son una llamada a la esperanza y a la paciencia, a saber esperar los frutos seguros de la salvación, confiando en el sentido profundo de la vida y de la historia: las pruebas y las dificultades forman parte de un designio más grande; el Señor, dueño de la historia, conduce todo a su realización. A pesar de los desórdenes y los desastres que agitan el mundo, el designio de bondad y de misericordia de Dios se cumplirá. Y esta es nuestra esperanza: andar así, por este camino, en el designio de Dios que se realizará. Es nuestra esperanza. Este mensaje de Jesús nos hace reflexionar sobre nuestro presente y nos da la fuerza para afrontarlo con valentía y esperanza, en compañía de la Virgen, que siempre camina con nosotros” (Papa Francisco, 17/11/2013).

martes, 28 de noviembre de 2017

Evangelio     Lc 21, 5-9

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Algunos, hablando del Templo, decían que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas. Entonces Jesús dijo: “De todo lo que ustedes contemplan, un día no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido”. Ellos le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo tendrá lugar esto, y cuál será la señal de que va a suceder?”. Jesús respondió: “Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: “Soy yo”, y también: “El tiempo está cerca”. No los sigan. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin”.
Palabra del Señor.

Comentario


Todo lo que edificamos, sean templos, edificios enormes, estructuras dominantes u organizaciones poderosas, caerán en algún momento. No hay nada más grande y poderoso que Dios. Por eso, el texto nos lleva a pensar sobre qué nos apoyamos para construir nuestra propia vida.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Lucas 20; 27 – 40

Se acercaron a JESUS algunos saduceos que niegan la resurrección, y le dijeron: Maestro Moisés no ha ordenado: Si alguien esta casado y muere sin dejar descendencia, el hermano que le sigue deberá casarse con la viuda para que tenga descendencia. Ahora bien si muere el hermano sin dejar descendencia y los sucesivos hermanos; siete en total,  y finalmente muere la mujer. Después que resuciten ¿De quién será esposa la mujer, si los siete la tuvieron como esposa? JESUS le respondió: “En el mundo los hombres y las mujeres se casan, pero lo que son juzgados dignos de participar del mundo futuro de la resurrección no se casan. Ya no pueden morir, porque son semejante a los ángeles y son hijos de DIOS. Moisés lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al SEÑOR: DIOS de Abrahán, de Isaac y de Jacob, porque ÉL no es DIOS de muertos, sino de vivientes, todos en efecto viven para ÉL.” Tomando la palabra, algunos escribes le dijeron: Maestro has hablado bien. Y  ya no se atrevieron a preguntarle nada.
Palabra del Señor.

Comentario


En el relato, se plantea el tema de “la otra vida”. ¿Cómo será? ¿Cómo nos relacionaremos con otros? ¿Qué tipo de vida llevaremos? Todo lo que respondamos será siempre pobre y producto de elucubraciones sin muchos argumentos y de la imaginación. Jesús, en esta respuesta, nos enseña a aceptar la resurrección y, por lo tanto, la seguridad de que la muerte no acabará con nuestra vida.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Evangelio     Lc 19, 45-48

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús, al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: “Está escrito: Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones’”. Y diariamente enseñaba en el Templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los más importantes del pueblo buscaban la forma de matarlo. Pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba y estaba pendiente de sus palabras.
Palabra del Señor.

Comentario


En la lectura anterior, el pueblo celebra la fiesta de la recuperación del Templo. En este evangelio, Jesús considera que el Templo ha sido contaminado por el mismo pueblo, y no por un enemigo externo. Es necesario, entonces, reconocer que la vigilancia es una tarea constante para mantener puro los lugares en los que Dios habita. Y, por supuesto, nosotros también somos uno de esos lugares.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Evangelio     Lc 19, 41-44

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Cuando Jesús estuvo cerca de Jerusalén y vio la ciudad, se puso a llorar por ella, diciendo: “¡Si tú también hubieras comprendido en este día el mensaje de paz! Pero ahora está oculto a tus ojos. Vendrán días desastrosos para ti, en que tus enemigos te cercarán con empalizadas, te sitiarán y te atacarán por todas partes. Te arrasarán junto con tus hijos, que están dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has sabido reconocer el tiempo en que fuiste visitada por Dios”.
Palabra del Señor.

Comentario


Miremos hoy cómo está nuestro barrio, nuestra comunidad o nuestro País. Parece que los conflictos se han adueñado de nuestras vidas y quedamos como atrapados. Hoy Jesús también nos mira a nosotros, a nuestro barrio, a nuestra comunidad, y nos pide que busquemos caminos para llegar a la paz. En lo que podamos ser responsables, construyamos una vida de paz.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Lucas 19; 11 – 28

JESUS dijo esta parábola porque estaba ceca de Jerusalén y la gente pensaba que el Reino de DIOS iba a aparecer de un momento a otro. Les dijo: “Un hombre fue llamado a un país lejano para darle investidura real. Llamo a sus servidores y les dio a cada uno cien monedas de plata y les dijo: háganlas producir hasta que yo regrese, y partió. También partieron detrás de él, personas que lo odiaban para pedir que no lo nombren en rey. Pasado un tiempo, regreso y llamo a sus servidores para pedirles cuenta. El primero, le dijo: aquí tienes tus cien monedas de plata, las hice producir otras cien veces mas. El rey le contesto: buen servidor, bien aquí tienes las cien monedas y estarás a cargo de diez ciudades.  Así con todos sus servidores hasta que vino uno y le dijo: Señor, yo sé que tu cosechas donde no siembras y recoges donde no has esparcido, tuve miedo y guarde tus cien monedas de plata. El rey le respondió: Si sabes que recojo donde no esparcí y cosecho donde no sembré, debiste prestar las monedas, así a mi regreso, tendrías mas monedas de plata. Por eso quítenle las monedas y den al que tiene mil, sus sirvientes le dijeron: pero señor, él ya tiene diez ciudades, el rey respondió: Al que tiene se le dará mas aún, y al que no tiene se le quitara aún lo poco que tiene. Y en cuanto a mis enemigos, tráiganlo aquí y mátenlo en mi presencia.” Después de haber dicho esto, JESUS siguió su camino a JERUSALÉN.
Palabra del Señor.

Comentario


Esta parábola, destinada a quienes pensaban que el reino de Dios llegaría inmediatamente, muestra que existe una espera activa y productiva. Mientras esperamos el Reino, podemos multiplicar lo que el Señor nos ha dado. Y no vale la excusa de que “no sabíamos que tenemos que hacer esto...”. Los dones recibidos son para beneficio del pueblo de Dios y no para el nuestro.