jueves, 31 de diciembre de 2020


 

Juan 1; 1 – 8

En el principio ya existía aquel que era la palabra, y aquel que era la palabra estaba con DIOS y era DIOS. Todas las cosas vinieron a la existencia por DIOS, por ÉL y sin ÉL nada. ÉL era la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la recibieron.

Aquel que era la palabra era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre que viene al mundo. En el mundo estaba, el mundo había sido hecho por ÉL, el mundo no lo conoció. Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron, les concedió el poder de llegar a ser hijos de DIOS, a los que creen en su nombre. Y aquel que es la palabra se hizo hombre, y habitó entre nosotros, hemos visto su gloria, gloria que el corresponde a un unigénito del PADRE, lleno de gracia y de verdad.

Juan el Bautista dio testimonio de ÉL, clamando: A este me refería cuando dije: el que viene después de mi, tiene precedencia sobre mi, porque ya existía antes  que yo. Porque la ley fue dada por Moisés, mientras que la gracia y la verdad vinieron por JESUCRISTO.

A DIOS nadie lo ha visto jamás. Le Hijo unigénito, que esta en el seno del PADRE, es quien lo ha revelado.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR, JESÚS.

miércoles, 30 de diciembre de 2020


 

Lucas 2; 36 – 40

Había una profetiza, Ana, de la tribu de Aser. Era una mujer muy ancuana. De joven, había vivido siete años casada y tenia ochenta y cuatro años de edad. No se apartaba del Templo ni de día de ni ¡e noche, sirviendo a DIOS con ayunos y oraciones. Cuando José y María fueron a presentar al niño al SEÑOR en el templo, se acercó Ana, dando gracias a DIOS, hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel. Una vez que cumplieron con todo lo que exige la ley  del SEÑOR, regresaron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de DIOS estaba con ÉL.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR JESÚS.

martes, 29 de diciembre de 2020


 

Lucas 2; 22 – 35

Cumplido el tiempo de purificación de María, según lo establece la ley de Moisés, Ella y José llevaron al Niño a Jerusalén para ser presentado al SEÑOR, de acuerdo a lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al SEÑOR. Y también ofrecer un par de tórtolas o dos pichones. Allí en Jerusalén vivía un hombre llamado Simeón, al cual se le había revelado que no moriría antes de ver al mesías del SEÑOR. Movido por el Espíritu Santo, fue al Templo, cuando estaban María y José para cumplir por lo establecido en la ley. Simeón tomo al niño en sus brazos y dijo: SEÑOR, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según me lo habías prometido, porque mis ojos han visto a tu salvador, al que has preparado para el bien de todos los pueblos, luz que alumbra las naciones, y gloria de tu pueblo Israel. Los padres del niño estaban admirados por las palabras. Y le dijo estas palabras a la madre: Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada atravesará tu alma.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR, JESÚS.

lunes, 28 de diciembre de 2020


 

Mateo 2; 13 – 18

Después que partieron los magos de Belén, el ángel del SEÑOR se le apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma al niño y su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo. José se levanto esa mismo noche tomo al niño y su madre y partió para Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo  que dijo el SEÑOR por medio del profeta: “De Egipto llamé a mi Hijo” .

Cuando Herodes se dio cuenta que los magos lo habían engañado, mando a matar a todos los niños menores de dos años en belén y sus alrededores, así se cumplió lo que dijo el SEÑOR al profeta Jeremías: “Es Raquel la que llora por sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya están muertos”.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR, JESÚS.

domingo, 27 de diciembre de 2020


 

Lucas 2; 22 – 40

Transcurrido el tempo de purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño al Templo para presentarlo al SEÑOR, de acuerdo a los escrito en la ley: ”Todo primogénito varón será consagrado al SEÑOR, y también para ofrecer, un par de tórtolas o dos pichones”. Allí vivían un hombre llamado Simeón, hombre justo y temeroso de DIOS, en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había relevado, que no morirían sin antes ver al Mesías del SEÑOR. Al ver al niño dijo. SEÑOR, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según me lo habías prometido, porque mis ojos han visto a tú salvador. Simeón los bendijo y les dijo a María: Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción.

Había también una profetiza llamada Ana. Una mujer muy anciana. No se separaba del Templo ni de día ni de noche, sirviendo a DIOS con ayunos y oraciones. Ana se acercó, dando gracias a DIOS y hablando del niño a todos los que esperaban la liberación de Israel. Habiendo cumplido con todo lo que ordenaba el SEÑOR, volvieron a Galilea a su ciudad Nazaret. El niño creció y se fortaleció, se llenaba de sabiduría y la gracia de DIOS estaba con ÉL.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR, JESÚS.

sábado, 26 de diciembre de 2020


 

Mateo 10; 17 – 22

JESÚS dijo a sus Apóstoles: “Cuídense de la gente, porque los llevarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas, los llevaran ante gobernadores y reyes por mi causa, así darán testimonio de mi ante ellos y los paganos. Pero cuando los enjuicien, o se preocupen por lo que van a decir o la forma que lo van a decir, porque, en ese momento se les inspirara lo que tendrán que decir. Pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su PADRE el que hablará por ustedes.

El hermano entregará a su hermano a la muerte; y el padre, a su hijo; los hijos se revelarán contra sus padres y los matarán; todos los odiarán por causa mía, pero el que persevere hasta l final se salvará”.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR JESÚS.

viernes, 25 de diciembre de 2020


 

Juan 1; 1 – 18

En el principio ya existía aquel que es la Palabra, y aquel que es palabra estaba con DIOS y era DIOS. Todas las cosas vinieron a la existencia por ÉL. Él era la vida y la vida era la Luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la recibieron.

Hubo un hombre enviado por DIOS, que se lamo Juan, este vino como testigo, para dar testimonio de la luz. Para que todos creyeran por medio de él, él no era la luz, sino el testigo de la luz. Aquel que era la palabra era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre que vive en este mundo. El mundo fue hecho por ÉL, pero el mundo no lo conoció. Pero todos los que lo recibieron, les concedió el poder de ser Hijos de DIOS, a los que creen en su nombre.

Y aquel que es la palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros, hemos visto su gloria, gloria que el corresponde como hijo único del PADRE. Juan el Bautista DIOS testimonio de ÉL, calmando: El que viene después de mi, tiene precedencia sobre mi, porque ya existía antes que yo.   La ley fue dada por Moisés, mientras que la gracia y la verdad vinieron por Jesús.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR JESÚS.