domingo, 7 de junio de 2015

Evangelio     Mc 14, 12-16. 22-25

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
El primer día de la fiesta de los panes ácimos, cuando se inmolaba la víctima pascual, los discípulos dijeron a Jesús: “¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la comida pascual?”. Él envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: “Vayan a la ciudad; allí se encontrarán con un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo, y díganle al dueño de la casa donde entre: El Maestro dice: “¿Dónde está mi sala, en la que voy a comer el cordero pascual con mis discípulos?”. Él les mostrará en el piso alto una pieza grande, arreglada con almohadones y ya dispuesta; prepárennos allí lo necesario”. Los discípulos partieron y, al llegar a la ciudad, encontraron todo como Jesús les había dicho y prepararon la Pascua. Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: “Tomen, esto es mi Cuerpo”. Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, y todos bebieron de ella. Y les dijo: “Ésta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos. Les aseguro que no beberé más del fruto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios”.
Palabra del Señor.

Comentario

“Cuando el sacerdote levanta la hostia y dice: ‘Este es el sacramento de nuestra fe’, ustedes responden porque así lo sienten: ‘Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección’. Esta es la Eucaristía anuncio de la muerte del Señor, proclamación de su vida eterna, optimismo de unos hombres y de unas mujeres que saben que están siguiendo –aun en medio de la obscuridad y de la confusión de nuestra historia– la luz luminosa de Cristo” (Mons. O. Romero, homilía sobre el Cuerpo y la Sangre de Cristo: “La Eucaristía, principio y signo del Reino de Dios entre los hombres”, 17/6/1979).

sábado, 6 de junio de 2015

Mateo 12; 38 – 44

En sus enseñanzas JESUS les decía también: “Cuídense de esos maestros de la Ley a quienes les gusta pasearse con sus amplias vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar asientos reservados en las sinagogas y en los banquetes, incluso devoran los bienes de las viudas, mientras se ampran detrás de largas oraciones, ¡Con que severidad serán juzgados!”
JESUS se había sentado frente a las alcancías del Templo, y podía ver como la gente echaba dinero para el tesoro, pasaban ricos y daban mucho, pero también se acercó una viuda pobre y echo dos monedas de muy poco valor.
JESUS llamó entonces a sus Discípulos y les dijo: “YO les aseguro que esta viuda pobre ha dado mas que todos los otros. Pues han echado de lo que les sobraba, mientras ella ha dado desde su pobreza; no tenía mas, y dio todos sus recursos.”
Palabra del Señor.

Comentario

El Evangelio de hoy opone a dos personajes: los escribas, maestros de la fe, con su opulencia y soberbia, contra una mujer piadosa, pobre y generosa. Jesús nos advierte sobre no dejar que esta situación nos engañe y nos confunda al pensar que los primeros son “los grandes”, a quienes debemos sometimiento, y que la segunda es una pobre ignorante, que no merece nuestra atención.


viernes, 5 de junio de 2015

Mateo 12; 35 – 37

Mientras JESUS enseñaba en el Templo, pregunto: “¿Por qué los maestros de la ley dicen que el Mesías será el hijo de David? Porque el mismo David dijo, hablando por el Espíritu Santo: Dijo el SEÑOR a Mi SEÑOR, siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos bajos tus pies. Si David mismo lo llama SEÑOR, ¿Cómo puede entonces ser hijo suyo?”  Mucha gente acudía a JESUS y lo escuchaba con  agrado.
Palabra del Señor.

Comentario

Qué hermosa manera de terminar un relato: La gente disfrutaba escuchándolo. No veían en Jesús a alguien autoritario, de palabras opresoras o condenatorias, o que enseñaba cosas difíciles de entender o aplicar. Ellos disfrutaban escuchándolo, gozaban de esa escucha, descansaban en sus palabras. Ojalá nosotros podamos vivir lo mismo.


jueves, 4 de junio de 2015

El mandamiento mas importante (Marcos 12; 28 – 34)

Entonces se adelanto un maestro de la ley. Había escuchado la discusión y estaba admirado de como JESUS le había contestado. Entonces le pregunto: ¿Qué mandamiento es el primero de todos?
JESUS le contesto: “El primer mandamiento es: Escucha, Israel; El SEÑOR nuestro DIOS es un único SEÑOR. Amarás al SEÑOR tu DIOS con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas. Y después viene este otro: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mas importante que estos.”
El maestro de la ley contesto: Has hablado muy bien, Maestro; tienes razón cuando dices que el SEÑOR es único y que no hay otro fuera de El, y que amarlo con todo tu corazón, con toda la inteligencia, y con todas tus fuerzas y amar a tun prójimo como a ti mismo vale más que todas las víctimas y sacrificios.
JESUS vio que esa era una respuesta sabia y le dijo: “No estas lejos del Reino de DIOS” Y después de esto nadie más se atrevió a hacerle mas preguntas.
Palabra del Señor.

Comentario

En las discusiones iniciadas por grupos de diversas posturas religiosas, en el tiempo de Jesús, había una pregunta que sobresalía: “¿Cuál de todos los Mandamientos es el más importante?”. Esto equivaldría a preguntarnos: “¿Qué es lo que nos lleva precisamente a Dios?”. En ambos casos, la respuesta es: “El amor”. Es el amor al hermano y a Dios, un solo amor, que nos hace plenos e íntegros.


miércoles, 3 de junio de 2015

Marcos 12; 18 – 27

Entonces se presentaron algunos Saduceos. Esta gente defiende que no hay resurrección de los muertos, y por eso le preguntaron: Maestro, según la ley de Moisés, si un hombre muere antes que su esposa sin tener hijos, su hermano debe casarse con la viuda para darle un hijo, que será el heredero del difunto. Pues bien, había siete hermanos, El mayor se caso sin tener hijos. El segundo se caso con la viuda y murió también sin dejar herederos, y así el tercero. Y paso lo mismo con los siete hermanos. Después de ellos murió también la mujer. En el día de la resurrección, si han de resucitar, ¿con cual de ellos se quedara la esposa? Pues los siete la tuvieron como esposa.
JESUS les contesto: “Ustedes están equivocados; a lo mejor no entiendes las escrituras ni tampoco el poder de DIOS. Pues cuando resuciten de la muerte, ya no se casaran hombres con mujeres, sino que serán en el cielo como los ángeles.
Y en cuanto a saber si los muertos resucitan, ¿no han leído en el libro de Moisés, en el capitulo de la zarza, cómo DIOS le dijo: Yo soy el DIOS de Abraham, el DIOS de Isaac, y el DIOS de Jacob? DIOS no es un DIOS de muertos, sino de vivos. Ustedes están muy equivocados.”
Palabra del Señor.

Comentario

En tiempos de Jesús, había diversas maneras de vivir y practicar el judaísmo. Uno de los grupos de la época, los saduceos, no creían en la resurrección, como tampoco en varios libros de la Biblia. En esto se diferenciaban de otras agrupaciones, como los fariseos, por ejemplo. Por eso, muchas veces se abrían discusiones teológicas entre las diversas opiniones. Entonces, no resulta extraño este tipo de diálogo entre los saduceos y Jesús.


martes, 2 de junio de 2015

El impuesto para el Cesar (Marcos 12; 13 – 17)

Querían pillar a JESUS en algo que dijera. Con ese fin le enviaban algunos Fariseos junto con partidarios de Herodes. Y dijeron a JESUS: Maestro, sabemos que eres sincero y no te inquietas por los que te escuchan, sino que enseñas con franqueza el camino de DIOS, dinos: ¿es contrario a la ley pagar el impuesto al Cesar? ¿Tenemos que pagarlo o no?
Pero JESUS vio su hipocresía y les dijo: “¿Por qué me ponen trampas? Tráiganme una moneda, que YO la vea.” Le mostraron un denario, y JESUS les pregunto: “¿De quién es esta cara y lo que está escrito?” Ellos le respondieron: Del Cesar. Entonces JESUS les dijo: “Devuelvan al Cesar las cosas del Cesar, y a DIOS lo que corresponde a DIOS” JESUS los dejo muy sorprendidos.
Palabra del Señor.

Comentario

No confiemos en quienes llegan a nosotros haciéndose los interesados en nuestras palabras ante situaciones conflictivas. Jesús no entró en sus juegos, no dijo qué debían hacer ni cuánto debían pagar. En cambio, nosotros estemos abiertos y dispuestos hacia quien busca la verdad y camina tras ella.


lunes, 1 de junio de 2015

Marcos 12; 1 – 12

JESUS entonces les dijo esta parábola: “Un hombre plantó una viña, la rodeo de una cerca, cavo en ella un lagar y construyo una casa para el celador. La alquiló después a unos trabajadores y se marcho al extranjero.
A su debido tiempo mando a un sirviente para pedir a los viñadores la parte de los frutos que le correspondían. Pero ellos lo tomaron, lo apalearon y lo despacharon con las manos vacías. Envió de nuevo a otro servidor, y a este lo hirieron en la cabeza y lo insultaron. Mando a un tercero, y a este lo mataron. Y envió a muchos otros, pero a uno los hirieron y a otros los mataron. Todavía le quedaba uno, ése era su hijo muy querido. Lo mandó por último, pensando: A mi hijo lo respetarán.
Pero los viñadores se dijeron entre si: Éste es el heredero, la viña será para él, matémosle y así nos quedamos con la propiedad. Tomaron al hijo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. Ahora bien, ¿Qué va a hacer el dueño de la viña? ” Vendrá, matará a esos tramposos y entregará la viña a otros.
Y JESUS añadió: “¿No han leído el pasaje de las escrituras que dice: la piedra que han rechazado los constructores ha llegado a ser la piedra principal del edificio, Esta es la obra del SEÑOR y nos dejó maravillados?”
Los jefes querían apresar a JESUS, pero tuvieron miedo del pueblo, habían entendido muy bien que la parábola se refería a ellos. Lo dejaron allí y se  fueron.
Palabra del Señor.

Comentario

Esa viña representa al pueblo que da buenos frutos. Y a unos encargados –los dirigentes políticos y religiosos– que con violencia se adueñan de ese pueblo y sus frutos. La parábola tiene múltiples lecturas. Sin duda una de ellas es aplicable a Jesús y al conflicto con los jefes religiosos de su tiempo. Pero la parábola es también una advertencia para todos los tiempos, y para todos aquellos que tienen autoridad sobre una nación, un grupo o una comunidad.