viernes, 15 de diciembre de 2017

Evangelio     Mt 11, 16-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús dijo a la multitud: ¿Con quién puedo comparar a esta generación? Se parece a esos muchachos que, sentados en la plaza, gritan a los otros: “¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!”. Porque llegó Juan el Bautista, que no come ni bebe, y ustedes dicen: “¡Está endemoniado!”. Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores”. Pero la Sabiduría ha quedado justificada por sus obras.
Palabra del Señor.

Comentario


“Aquella gente no estaba abierta a la Palabra de Dios. Su rechazo no es al mensaje, sino al mensajero. Rechazan a Juan el Bautista, que no come y no bebe pero dicen que ¡es un endemoniado! Rechazan a Jesús, porque dicen que es un glotón, un borracho, amigo de publicanos y pecadores. Siempre tienen un motivo para criticar al predicador” (Papa Francisco, misa en la casa de Santa Marta, 13 de diciembre de 2013).

jueves, 14 de diciembre de 2017

Evangelio     Mt 11, 11-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús dijo a la multitud: Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan el Bautista; y sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos es combatido violentamente, y los violentos intentan arrebatarlo. Porque todos los Profetas, lo mismo que la Ley, han profetizado hasta Juan. Y si ustedes quieren creerme, él es aquel Elías que debe volver. ¡El que tenga oídos, que oiga!
Palabra del Señor.

Comentario


La tradición judía esperaba el retorno del profeta Elías. Esto marcaba el comienzo de un tiempo nuevo: el de la redención. Jesús revela que ese tiempo ya ha llegado, y que Juan el bautista hace presente la expectativa que se tenía sobre Elías.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Evangelio     Mt 11, 28-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús tomó la palabra y dijo: “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”.
Palabra del Señor.

Comentario

Debemos entender que Jesús nos llama sin exigirnos nada, sin condenarnos ni juzgarnos. Sólo espera que nosotros le entreguemos nuestro cansancio y agobio. ¿Por qué nos costará tanto esto? Si justamente parece que no podemos caminar con tanto peso, ¿por qué nos resistimos a dárselo a Jesús? Hoy, en un ratito de silencio del corazón, simplemente digámosle: “Acá vengo, Señor, tal como vos me pediste, a darte mi cansancio”.e pediste, a darte mi cansancio”.

martes, 12 de diciembre de 2017

Evangelio     Lc 1, 39-48

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: “¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor”. María dijo entonces: “Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz”.
Palabra del Señor.

Comentario


“Los primeros frutos del Espíritu Santo son la paz y la alegría. Y como la Santísima Virgen había reunido en sí toda la gracia del Espíritu Santo, con razón añade: ‘Y mi espíritu se regocijó’. En el mismo sentido dice alma y espíritu. La palabra exaltación –de tanto uso en las Sagradas Escrituras– insinúa cierto hábito o estado del alma –alegre y feliz– en aquellos que son dignos de él. Por eso la Virgen se regocija en el Señor con inefable latir del corazón y transporte de gozo en la agitación de un afecto honesto. Sigue: ‘En Dios mi Salvador’” (san Basilio, In Psalmo 33).

lunes, 11 de diciembre de 2017

Evangelio     Lc 5, 17-26

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Un día, mientras Jesús enseñaba, había entre los presentes algunos fariseos y doctores de la Ley, llegados de todas las regiones de Galilea, de Judea y de Jerusalén. La fuerza del Señor le daba poder para sanar. Llegaron entonces unas personas trayendo a un paralítico sobre una camilla y buscaban el modo de entrar, para ponerlo delante de Jesús. Como no sabían por dónde introducirlo a causa de la multitud, subieron a la terraza y, desde el techo, lo bajaron por entre las tejas con su camilla en medio de la concurrencia y lo pusieron delante de Jesús. Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo: “Hombre, tus pecados te son perdonados”. Los escribas y los fariseos comenzaron a preguntarse: “¿Quién es éste que blasfema? ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?”. Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: “¿Qué es lo que están pensando? ¿Qué es más fácil decir: “Tus pecados están perdonados”, o “Levántate y camina”? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados –dijo al paralítico– a ti te digo, levántate, toma tu camilla y vuelve a tu casa”. Inmediatamente se levantó a la vista de todos, tomó su camilla y se fue a su casa alabando a Dios. Todos quedaron llenos de asombro y glorificaban a Dios, diciendo con gran temor: “Hoy hemos visto cosas maravillosas”.
Palabra del Señor.

Comentario


Jesús causaba confusión, generaba interrogantes, no podía ser comprendido por algunas personas. Ellas tenían claro que sólo Dios perdona los pecados, por lo tanto, el planteo de Jesús resultaba real y muy serio. Aceptar que Jesús trajera el perdón era una blasfemia. Jesús no escapa del conflicto, sino que lo enfrenta. Y aunque parezca que “hace lo que ellos quieren”, no niega que sin dudas él tiene el poder de perdonar.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Evangelio     Mc 1, 1-8

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios. Como está escrito en el libro del profeta Isaías: “Mira, yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino. Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos”, así se presentó Juan el Bautista en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. Toda la gente de Judea y todos los habitantes de Jerusalén acudían a él, y se hacían bautizar en las aguas del Jordán, confesando sus pecados. Juan estaba vestido con una piel de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo: “Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo”.
Palabra del Señor.

Comentario


La palabra “evangelio” significa “buena noticia”. De esta manera, comienza esta obra de Marcos. Él nos hace notar que Jesús es la Buena Noticia que viene a este mundo. ¿Por qué es buena noticia para nosotros? Porque nos ha liberado del pecado, de nuestro egoísmo y ambición. Es la Buena Noticia porque los desamparados del mundo ahora son llamados bienaventurados, y los sufrientes encuentran en él su descanso.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Ef 1, 3-6. 11-12

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.
Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo, y nos ha elegido en él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor. Él nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido. En él hemos sido constituidos herederos, y destinados de antemano, según el previo designio del que realiza todas las cosas conforme a su voluntad, a ser aquellos que han puesto su esperanza en Cristo, para ser alabanza de su gloria.
Palabra de Dios.

Comentario


“Un concepto importante en la Carta a los Efesios es que Cristo une el cielo y la tierra y que la Iglesia, su Cuerpo, llena este nuevo espacio cósmico. La creación de ese nuevo espacio, nuevo mundo, y nuevo cosmos, es fundamental en este escrito del Nuevo Testamento” (Margaret Y. MacDonald, Comentario Bíblico Internacional, Ed Verbo Divino).