viernes, 8 de junio de 2018

Evangelio     Jn 19, 31-37

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Era el día de la Preparación de la Pascua. Los judíos pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas de los crucificados y mandara retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz durante el sábado, porque ese sábado era muy solemne. Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. Cuando llegaron a él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua. El que vio esto lo atestigua: su testimonio es verdadero y él sabe que dice la verdad, para que también ustedes crean. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura que dice: “No le quebrarán ninguno de sus huesos”. Y otro pasaje de la Escritura, dice: “Verán al que ellos mismos traspasaron”.
Palabra del Señor.

Comentario


“La sangre fue derramada por la remisión de los pecados, y el agua para suave bebida y purificación. Esto había sido prefigurado por la puerta que a Noé se le mandó abrir en el costado del arca para que entraran los animales que se habían de salvar del diluvio, en los que se simbolizaba la Iglesia. Por esta razón fue hecha la primera mujer del costado de Adán dormido, y este segundo Adán, inclinando la cabeza, durmió en la cruz, para que fuese formada su esposa y saliera de su costado durante su sueño. ¡Oh muerte que a los muertos resucitas! ¿Qué hay más puro que esta sangre? ¿Qué más saludable que esta herida?” (San Agustín, in Ioannem, tract., 120).

jueves, 7 de junio de 2018

Evangelio     Mc 12, 28-34

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
Un escriba que oyó discutir a Jesús con los saduceos; al ver que les había respondido bien, se acercó y le preguntó: “¿Cuál es el primero de los mandamientos?”. Jesús respondió: “El primero es: “Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor; y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas”. El segundo es: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay otro mandamiento más grande que estos”. El escriba le dijo: “Muy bien, Maestro, tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios”. Jesús, al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: “Tú no estás lejos del Reino de Dios”. Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor.

Comentario


Es curioso, mientras el hombre le pregunta sobre el mandamiento más importante, o sea, UNO, Jesús le responde con DOS mandamientos (“el primero es...”, “el segundo es...”). Sin dudas, el mandamiento más importante es el del amor, pero Jesús quiere evitar cualquier ausencia, ya sea la ausencia de Dios o del hermano en el acto de amar.

miércoles, 6 de junio de 2018


Marcos 12; 18 – 27

Se acercaron a JESUS unos saduceos, que son los que niegan la resurrección, y le propusieron este caso: Maestro, Moisés no ha ordenado lo siguiente: Si alguien esta casado sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda. Ahora bien, El primero se caso y murió, entonces se caso con el segundo hermano y también murió, y así con los siete hermanos, sin dejar descendencia. Luego murió la mujer. Cuando resuciten los muertos, ¿de quien será esposa, ya que estuvo con los siete hermanos? JESUS les dijo: “¿No será que ustedes están equivocados por no comprender las escrituras y el poder de DIOS?, cuando resuciten los muertos, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo. Y con respecto a la resurrección de los muertos, ¿No han leído en el libro de Moisés, en el pasaje de la zarza lo que DIOS dijo: YO soy el DIOS de Abraham,                              de Isaac, y de Jacob? ÉL no es un DIOS de muertos, sino de vivientes. Ustedes están en un grave error.”
Palabra del Señor.

Comentario

La respuesta de Jesús, de apariencia evasiva, pone en su lugar el pensamiento de estos hombres sobre el sentido de la vida. Es como si hoy nos dijera a todos nosotros: “Preocúpense por la vida, por este mundo y su relación con Dios ahora, y la vida eterna llegará cómo y cuándo tenga que llegar”. Porque en realidad, quienes verdaderamente evaden el problema de la vida son aquellos que se la pasan elucubrando, calculando y poniendo sus intereses en “el más allá”, sin comprometerse en vivir con fe y amor esta vida.


martes, 5 de junio de 2018

Evangelio     Mc 12, 13-17

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
Le enviaron a Jesús unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones. Ellos fueron y le dijeron: “Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarlo o no?”. Pero él, conociendo su hipocresía, les dijo: “¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario”. Cuando se lo mostraron, preguntó: “¿De quién es esta figura y esta inscripción?”. Respondieron: “Del César”. Entonces Jesús les dijo: “Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios”. Y ellos quedaron sorprendidos por la respuesta.
Palabra del Señor.

Comentario


Para Jesús, decir a estos hombres que deben dar al César lo que es del César, es decirles que ellos han optado por entregar su vida a quien representa la falta de libertad y el sometimiento. De modo que la distinción entre “dar a Dios” y “dar al César” no deja de ser una denuncia y una ironía. Por el contrario, el cristiano debe impregnar con su fe cada acto de su vida social y no solo expresarla en el culto o los actos religiosos.

lunes, 4 de junio de 2018

Lectura         2Ped 1, 2-7

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro.
Hermanos: Lleguen a ustedes la gracia y la paz en abundancia, por medio del conocimiento de Dios y de Jesucristo, nuestro Señor. Su poder divino, en efecto, nos ha concedido gratuitamente todo lo necesario para la vida y la piedad, haciéndonos conocer a Aquel que nos llamó por la fuerza de su propia gloria. Gracias a ella, se nos han concedido las más grandes y valiosas promesas, a fin de que ustedes lleguen a participar de la naturaleza divina, sustrayéndose a la corrupción que reina en el mundo a causa de los malos deseos. Por esta misma razón, pongan todo el empeño posible en unir a la fe, la virtud; a la virtud, el conocimiento; al conocimiento, la templanza; a la templanza, la perseverancia; a la perseverancia, la piedad; a la piedad, el espíritu fraternal; y al espíritu fraternal, el amor.
Palabra de Dios.

Comentario


El autor saluda a los hermanos de la comunidad deseándoles que vivan en armonía, lo cual se logra uniéndose a Cristo. Luego, les pide tejer un entramado de virtudes para fortalecer la unión entre ellos: fe, virtud, conocimiento, templanza, perseverancia, piedad, espíritu fraternal, y amor. En mi grupo de pertenencia, ¿vivimos todo esto?

domingo, 3 de junio de 2018

Evangelio     Mc 14, 12-16. 22-26

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
El primer día de la fiesta de los panes ácimos, cuando se inmolaba la víctima pascual, los discípulos dijeron a Jesús: “¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la comida pascual?”. Él envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: “Vayan a la ciudad; allí se encontrarán con un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo, y díganle al dueño de la casa donde entre: El Maestro dice: “¿Dónde está mi sala, en la que voy a comer el cordero pascual con mis discípulos?”. Él les mostrará en el piso alto una pieza grande, arreglada con almohadones y ya dispuesta; prepárennos allí lo necesario”. Los discípulos partieron y, al llegar a la ciudad, encontraron todo como Jesús les había dicho y prepararon la Pascua. Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: “Tomen, esto es mi Cuerpo”. Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, y todos bebieron de ella. Y les dijo: “Esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos. Les aseguro que no beberé más del fruto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios”.
Palabra del Señor.

Comentario


La Alianza que nos regala Jesús, está sellada con su entrega y su muerte generosa, con las cuales ha demostrado y sigue demostrando su amor por la humanidad. Esa alianza debe ser cumplida por nosotros. Esa parte nos corresponde a cada uno, en cada momento, siempre.

viernes, 1 de junio de 2018


Marcos 11; 11 – 25

JESUS iba de Betania a Jerusalén, le dio hambre y vio una higuera con hojas, se acercó y vio que no tenía frutos entonces le dijo: “Que nadie coma de tus frutos.” Y siguió a Jerusalén. Cuando llego al Templo, corrió a los que vendían y compraban en él. Los maestros de la ley y los sacerdotes lo querían matar, pero tenían miedo al pueblo ya que el pueblo lo quería mucho y lo escuchaba. Y les enseñaba: “¿Acaso no esta escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones.” Al caer la tarde JESUS y sus Discípulos salieron de la ciudad. Al otro día al pasar por la higuera, vieron que se había secado de raíz. Pedro acordándose, dijo a JESUS: Maestro, la higuera que has maldecido se ha secado. JESUS le respondió: “Tengan fe en DIOS, porque YO les aseguro que si alguien dice a esa montaña: retírate de ahí y arrójate al mar, sin vacilar en su interior, sino creyendo que sucederá lo que dicen, lo conseguirá. Por eso les digo: Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen y lo conseguirán. Y cuando ustedes se pongan de pie para orar, si tienen algo en contra de alguien, perdónenlo, y el PADRE que esta en el cielo perdonara también sus faltas a ustedes.”
Palabra del Señor.

Comentario

“Para Dios no hay estaciones, por lo que a todos exige los frutos adecuados; de modo contrario, como hizo con la higuera que inútilmente ocupaba terreno, cortará de raíz el árbol infecundo” (Comentario del Nuevo Testamento, Biblia de la Iglesia en América, Ed. PPC).