jueves, 19 de noviembre de 2020


 

Lucas 19; 41- 44

En aquel tiempo cuando JESÚS estuvo cerca de Jerusalén y contempló la ciudad, lloró por ella y exclamó: “¡Si este día comprendieras tú lo que puede conducirte a la paz! Pero eso esta oculto a tus ojos. Ya vendrán los día en que tus amigos te rodearán de trincheras, te sitiarán y te atacarán por todas partes y te arrasarán. Matarán a todos tus habitantes y no dejarán piedra sobre piedra, porque no aprovechaste la oportunidad que DIOS te daba”.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR, JESÚS.

 

miércoles, 18 de noviembre de 2020


 

Lucas 19; 11 – 28

Como ya se acercaba JESÚS a Jerusalén y la gente pensaba que el Reino de DIOS iba a manifestarse de un momento a otro, ÉL les dijo esta parábola: “Había un hombre que debía partir a un país lejano a ser nombrado rey. Llamo a algunos de sus empleado y les dio monedas de mucho valor y les dijo: inviertan este dinero mientras regreso. Pero sus compatriotas no lo querían y mandaron detrás de él enviados que dijeran: No queremos que este seas nuestro rey. Pero fue nombrado rey y cuando regreso a sus país, mando llamar a sus empleados a los que les entrego dinero, para saber cuanto había ganado cada uno. Se presento el primero y le dijo: señor, tus monedas han producido diez veces mas. El rey contestó: muy bien eres buen empleado, como has sido fiel en cocosa pequeñas serás gobernador de diez ciudades. Y así hasta que llego uno y le dijo: señor aquí esta tu dinero, lo he tenido guardado en un pañuelo, tuve miedo, porque eres u hombre exigente, que cosecha donde no ha sembrado. El rey le contesto: por tu boca te condeno, si sabes que cosecho donde no siembro, ¿Por qué no pusiste el dinero en el banco, así al mi regreso tendría al menos lo recobraría con intereses?”

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR, JESÚS.

martes, 17 de noviembre de 2020


 

Lucas 19; 1 – 10

JESÚS entró en Jericó, y al ir atravesando la ciudad, sucedió que un hombre llamada Zaqueo, jefe de los publicano y rico, trataba de conocer a JESÚS, pero la gente se lo impedía, porque Zaqueo era de baja estatura. Entonces corrió y se subió a un árbol para verlo cuando pasara por ahí. Al llegar a ese lugar, JESÚS levantó los ojos y le dijo: “Zaqueo, bájate pronto porque hoy tengo que hospedarme en tu casa”. Él bajo en seguida, y lo recibió muy contento. Al ver esto, comenzaron a murmurar todos diciendo: ha entrado a hospedarse en la casa de un pecador. Zaqueo poniéndose de pie, dijo a JESÚS: SEÑOR, voy as dar a los pobres la mitad de mis bienes, y si he defraudado a alguien, le restituiré cuatro veces mas. JESÚS le dijo: “ha llegado la salvación a esta casa, porque también él es hijo de Abraham, y el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar a lo que se había perdido”.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR, JESÚS.

 

lunes, 16 de noviembre de 2020


 

Lucas 18; 35 – 43

Cuando JESÚS se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado al costado del camino, pidiendo limosna. Al oír que pasaba gente, pregunto que era aquello, y le explicaron que era JESÚS el nazareno. Que iba de camino. Entonces él comenzó a gritar: ¡JESÚS hijo de David ten compasión de mi! Los que iban adelante lo regañaban para que se callara, pero él se puso a gritar mas fuerte: ¡Hijo de David, ten compasión de mí! Entonces JESÚS se detuvo y mando que lo trajeran. Cuando estuvo cerca, le preguntó: “¿Qué quieres que haga por tí?” él le contesto: Señor, que vea. JESÚS le dijo: “recobra la vista, tú fe te ha curado”. En seguida el ciego recobro la vista y lo siguió, bendiciendo a DIOS. Y todo el pueblo al ver esto, alababa a DIOS. 

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR, JESÚS.

domingo, 15 de noviembre de 2020


 

Mateo 25; 14 – 30

JESÚS DIJO A SUS Discípulos esta parábola: “El Reino de los cielos se parece a un hombre que llama el Rey para darle un cargo y sale de viaje a tierras lejanas. Llamó a sus servidores de confianza y le confió sus bienes. A uno le dio quinientas monedas de oro, al segundo trecientas y al último cien. Después de un tiempo regreso y le pidió cuentas a sus servidores por el dinero. Vino el primero y le dijo: me diste quinientas monedas de oro y te doy quinientas mas. El señor le dijo: Te felicito,  servidor bueno y fiel. Ya que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiare cosas de mas valor. Entra y se parte de la alegría de tu señor.

Se acercó el segundo y le dijo: Me confiaste trecientas monedas de oro, aquí tienes trecientas mas. Su señor le dijo: te felicito, servidor bueno y fiel, como has sido fiel en cosas de poco valor te confiare cosas de mas valor.

Luego llego el tercero y le dijo: ¿Que tienes para mi? Este le contesto: Señor, se que eres un hombre duro y cosechas donde no has sembrado, tuve miedo de perder tu dinero así que fui y lo enterré, para no perder ni una moneda. Su señor le contesto: si sabes que cosecho donde no siembre, porque por lo menos no lo pusiste en un banco para ganar interés por lo menos. Dijo a los demás sirvientes: Quítenle lo que tiene.

Pues al que tiene se le dará, pero al que no tiene se le quitara hasta lo poco que tiene. Y serán echado fuera, donde habrá llanto y rechinar de dientes.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR, JESÚS.

sábado, 14 de noviembre de 2020


 

Luca 18; 1 – 8

Para enseñar a sus discípulos la necesidad de orar siempre y sin desfallecer, JESÚS les propuso esta parábola: “En cierta ciudad había un juez que no le temía a DIOS ni respetaba a los hombres. También vivía en la cuidad una viuda, que acudí a él con frecuencia a decirle: hazme justicia contra mi adversario. Por mucho tiempo, el juez no le hizo caso, pero después le dijo: aunque no temo a DIOS ni respeto a los hombres, sin embargo, por la insistencia de esta viuda, voy a hacerle justicia para que no me siga molestando”. Dicho esto JESÚS comentó: “si así pensaba el juez injusto, ¿creen que DIOS no hará justicia a sus elegidos, que claman a ÉL día y noche, y que los hará esperar? YO les digo que les  hará justicia son tardar. Pero, cuando venga el Hijo del Hombre, ¿Creen que encontrará fe en la tierra?”.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR, JESÚS.

viernes, 13 de noviembre de 2020


 

Lucas 17; 26 – 37

Dijo JESÚS a sus Discípulos: “Lo que sucedió en el tiempo de Noé sucederá también en el tiempo del Hijo del Hombre; comían y bebían, se casaban hombres y mujeres, hasta el día que Noé entró en el Arca, entonces vino el diluvio y lo hizo perecer a todos.

Lo mismo sucedió en el tiempo de Lot; comían y bebían, compraban y vendían, sembraban y construían, pero el día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y los hizo perecer a todos. Pues lo mismo sucederá el día que el Hijo del Hombre se manifieste.

Aquel día,  el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa, que no baje a recogerlas; y el que esté en el campo, que no mire hacia atrás. Acuérdense de la mujer de Lot. Quien intente conservar subida, la perderá y quien la pierda la conservará. YO les digo que aquella noche habrá dos en un mismo lecho, uno será tomado y el otro abandonado; habrá dos mujeres moliendo juntas, una será tomada y la otra abandonada”. Entonces los Discípulos le dijeron: ¿Dónde sucederá eso SEÑOR? Y EL respondió: “donde hay un cadáver se juntarán los buitres”.

PALABRA DEL SEÑOR.- GLORIA A TÍ, SEÑOR, JESÚS.