lunes, 30 de noviembre de 2015

Mateo 4; 18 – 22

Mientras JESUS caminaba a orillas de mar de Galilea, vio a dos hermanos; uno era Simón, llamado Pedro, y el otro Andrés. Eran pescadores y estaban echando la red al mar. JESUS los llamó: “Síganme y YO los haré pescadores de hombres”  Al instante dejaron las redes y lo siguieron.
Más adelante vio a otros dos hermanos: Santiago, hijo de Zebedeo, con su hermano Juan; estaban con su padre en la barca arreglando las redes. JESUS los llamó, y en seguida ellos dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
Palabra del Señor.

Comentario


“Creer en Jesús no es en definitiva confesarlo, sino seguirle. Cristiano es un hombre que cree en lo que Jesús creyó, que entiende la vida como Jesús la entendió, que lucha por lo que él luchó, que se acerca a quienes él se acercó, que defiende la causa que él defendió, que muere con la esperanza con que él murió” (José A. Pagola, Jesús de Nazaret, Editorial Diocesana, San Sebastián).
 

domingo, 29 de noviembre de 2015

Lucas 21; 25 – 28 / 34 – 36

“Entonces habrá señales en el sol, la luna y las estrellas, y por toda la tierra los pueblos estarán llenos de angustia, aterrados por el estruendo del mar embravecido. La gente se morirá de espanto con solo pensar en lo que va a caer en la humanidad, porque las fuerzas del universo serán sacudidas. Y en ese preciso momento verán al Hijo del Hombre venir en la nube, con gran poder e infinita gloria..
Cuando se presenten los primeros signos, enderécense y levanten la cabeza, porque esta cerca su liberación.
Cuiden de ustedes mismos, no sea que la vida depravada, las borracheras o las preocupaciones de este mundo los vuelvan interiormente torpes y ese día caiga sobre ustedes de improviso, pues se cerrara como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra. Por eso estén vigilando y orando en todo momento, para que se les conceda escapar de todo lo que debe suceder y estar de pie ante el Hijo del Hombre.”
Palabra del Señor.

Comentario


Ver al Señor que desciende es una hermosa imagen. Consideramos que el Señor volverá del mismo modo que se elevó desde este mundo. Por eso, repetimos imágenes maravillosas y que nos ayudan a ver que el Señor nunca nos abandonará. En este tiempo de Adviento, que hoy empezamos, esperamos no solamente la venida de Jesús hecho hombre y nacido de mujer, sino también su retorno triunfante, glorioso, y resucitado.
 

sábado, 28 de noviembre de 2015

Lucas 21; 34 – 36

“Cuiden de ustedes mismos, no sea que la vida depravada, las borracheras o las preocupaciones de este mundo los vuelvan interiormente torpes y ese día caiga sobre ustedes de improviso, pues se cerrará como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra. Por eso estén vigilando y orando en todo momento, para que se les conceda escapar de lo que deba suceder y estar de pie ante el Hijo del Hombre.”
Palabra del Señor.

Comentario


Estar despierto nos invita a la vigilancia, a la atención, a una actitud de alerta. El cristiano mira atentamente lo que pasa y lo que le sucede a él mismo. No deja pasar las cosas, sino que, al observarlas, las evalúa. Cuando dejamos de estar atentos y vigilantes, quedamos a merced del engaño o de la oscuridad.
 

viernes, 27 de noviembre de 2015

Lucas 21; 29 – 33

Y JESUS propuso esta comparación: “Fíjense en la higuera y en los demás árboles. Cuando echan los primeros brotes, ustedes saben que el verano ya esta cerca. Así también,  ustedes apenas vean también que suceden las cosas que les dije, sepan que el Reino de DIOS esta cerca. YO les aseguro que no pasará esta generación hasta que esto suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”
Palabra del Señor.

Comentario


“A los discípulos les toca estar muy atentos a los signos de los tiempos; lo importante es saber descubrir esos signos y pensar que la venida de Jesús tiene como finalidad específica la liberación de toda la creación. Esta es la esencia de la esperanza escatológica de la primitiva comunidad y es también nuestra esperanza” (comentario de La Biblia de Nuestro Pueblo, Ed. Mensajero).

jueves, 26 de noviembre de 2015

Lucas 21; 20 – 28

“Cuando vean a Jerusalén rodeada por ejércitos sepan que muy pronto será desbastada. Los que estén en Judea, que huyan a los montes, los que estén dentro de la ciudad, que salgan y se alejen; y los que estén en los campos, que no vuelvan a la ciudad. Porque estos serán los días en que rendirán cuentas, y se cumplirán todas las cosas que fueron anunciadas en la escritura.
¡Pobres de las mujeres embarazadas o que estén criando en eses días! Porque una gran calamidad sobrevendrá sobre este país y estallará en este pueblo la cólera de DIOS          . Morirán al filo de la espada, serán llevados prisioneros a todas las naciones y Jerusalén será pisoteada por las naciones hasta que se cumplan los tiempos de las naciones.
Entonces habrá señales en el sol, la luna y las estrellas, y por toda la tierra los pueblos estarán llenos de angustia, aterrados por el estruendo del mar embravecido. La gente morirá de espanto de solo pensar en lo que sobrevendrá a la humanidad, porque las fuerzas del universo serán sacudidas. Y en ese preciso momento verán el Hijo del Hombre venir en la nube, con gran poder e infinita gloria.
Cuando se presenten los primeros signos, enderécense y levanten la cabeza, porque esta cerca su liberación.”
Palabra del Señor.

Comentario


Podemos sentirnos agobiados frente a todo el mal que nos rodea, perder la esperanza de una salida liberadora o incluso no tener más confianza al pensar que Dios nos ha abandonado. El texto de hoy nos inspira a ir más allá: a comprender lo que sucede como un signo, a discernir, en medio de todo lo que ocurre, cuál es la voz de Dios y el llamado a seguir creyendo.
 

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Lucas 21; 10 – 19

Entonces JESUS les dijo: “Se levantará una nación contra otra y un reino contra otro. Habrá grandes terremotos, pestes y hambre en diversos lugares. Se verán también cosas espantosas y señales terribles en el cielo. Pero antes de que esos ocurra, los tomarán a ustedes presos, los perseguirán, los entregarán a los tribunales judíos y los meterán en sus cárceles. Los harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de Mi nombre, y esa será para ustedes la oportunidad de dar testimonio de Mi.
Tengan bien presente que no deberán preocuparse por su defensa. Pues YO mismo les daré palabras y sabiduría, y ninguno de sus opositores podrá resistir ni contradecirlos.
Ustedes serán entregados por sus padres, hermanos, parientes y amigos, y algunos de ustedes serán ajusticiados. Serán odiados por todos a causa de Mi nombre. Con todo, ni un cabello de su cabeza se perderá. Manténgase firmes y se salvarán.”
Palabra del Señor.

Comentario


“Cristo no promete a sus discípulos éxitos terrenos o prosperidad material; no presenta ante sus ojos una ‘utopía’, como ha sucedido más de una vez, y como sucede siempre, en la historia de las ideologías humanas. Él dice sencillamente a sus discípulos: ‘Los perseguirán. Los entregarán a los organismos de las diversas autoridades, los meterán en la cárcel, los llevarán ante los diversos tribunales. Todo esto por amor de mi nombre’” (san Juan Pablo II, 5/10/1980).
 

martes, 24 de noviembre de 2015

Lucas 21; 5 – 9

Cuando algunos estaban hablando del Templo, con sus hermosas piedras y los adornos que le había sido regalados, JESUS les dijo: “Mírenlo bien, porque llegará el día en que todo esto será arrasado y no quedara piedra sobre piedra.” Le preguntaron: Maestro, ¿Cuándo sucederá eso, y que señales habrá antes de que ocurran esas cosas?
JESUS contesto: “Estén sobre aviso y no se dejen engañar; porque muchos usurparán Mi Nombre y dirán: Yo soy el Mesías, el tiempo esta cerca. No los sigan. No se asusten si oyen hablar de guerras y disturbios, porque estas cosas tienen que ocurrir primero, pero el fin no llegará tan de inmediato.”
Palabra del Señor.

Comentario


También Jesús es capaz de decir que todo es transitorio, aún el Templo, la casa de Dios, el Lugar Santo que el mismo Señor había mandado a construir y que con tanto esfuerzo se había edificado. Nada es eterno. Ni siquiera esto. Solo el Señor, y su Palabra, vivirán eternamente.