domingo, 5 de enero de 2020

Ecli 24, 1-2. 8-12


Lectura del libro del Eclesiástico.
La Sabiduría hace el elogio de sí misma y se gloría en medio de su pueblo, abre la boca en la asamblea del Altísimo y se gloría delante de su Poder. “El Creador de todas las cosas me dio una orden, el que me creó me hizo instalar mi carpa, él me dijo: ‘Levanta tu carpa en Jacob y fija tu herencia en Israel’. Él me creó antes de los siglos, desde el principio, y por todos los siglos no dejaré de existir. Ante él, ejercí el ministerio en la Morada santa, y así me he establecido en Sión; él me hizo reposar asimismo en la Ciudad predilecta, y en Jerusalén se ejerce mi autoridad. Yo eché raíces en un Pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su herencia”.
Palabra de Dios.

Comentario


La Sabiduría de Dios se muestra aquí con características personales y no como un atributo. Parece tener vida propia y autónoma, ya que ha sido creada por Dios y ejerce un “ministerio” arraigada en medio del pueblo de Dios.

sábado, 4 de enero de 2020

Evangelio      Jn 1, 35-42


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Estaba Juan Bautista con dos de sus discípulos y, mirando a Jesús que pasaba, dijo: “Este es el Cordero de Dios”. Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. Él se dio vuelta y, viendo que lo seguían, les preguntó: “¿Qué quieren?”. Ellos le respondieron: “Rabbí –que traducido significa Maestro–, ¿dónde vives?”. “Vengan y lo verán”, les dijo. Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él ese día. Era alrededor de las cuatro de la tarde. Uno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el hermano de Simón Pedro. Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le dijo: “Hemos encontrado al Mesías”, que traducido significa Cristo. Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: “Tú eres Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas”, que traducido significa Pedro.
Palabra del Señor.

Comentario


Únicamente compartiendo la vida de Jesús y conociendo dónde está y dónde permanece, es como lo podremos reconocer como Mesías. La frase de Simón, “hemos encontrado al Mesías”, nos muestra también que este encuentro se comparte y se anuncia, no con frases teóricas, sino como fruto de una experiencia que ha modificado para siempre la existencia.

viernes, 3 de enero de 2020

Evangelio      Jn 1, 29-34


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Juan Bautista vio acercarse a Jesús y dijo: “Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. A él me refería, cuando dije: Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que él fuera manifestado a Israel”. Y Juan dio este testimonio: “He visto al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y permanecer sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: ‘Aquel sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautiza en el Espíritu Santo’. Yo lo he visto y doy testimonio de que él es el Hijo de Dios”.
Palabra del Señor.

Comentario


En el Evangelio de Juan, no se relata el bautismo de Jesús. En lugar de esto, el autor muestra a Juan Bautista como un testigo privilegiado de Jesús, a quien señala como el Cordero de Dios y quien hará efectivo el Bautismo “con el Espíritu”. El bautismo de Juan, entonces, es una preparación, un paso destinado a desaparecer cuando se revele el plan de Dios en toda su dimensión.

jueves, 2 de enero de 2020

Evangelio      Jn 1, 19-28


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Este es el testimonio que dio Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusalén, para preguntarle: “¿Quién eres tú?”, él confesó y no lo ocultó, sino que dijo claramente: “Yo no soy el Mesías”. “¿Quién eres, entonces?”, le preguntaron. “¿Eres Elías?”. Juan dijo: “No”. “¿Eres el Profeta?”. “Tampoco”, respondió. Ellos insistieron: “¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?”. Y él les dijo: “Yo soy una voz que grita en el desierto: Allanen el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías”. Algunos de los enviados eran fariseos, y volvieron a preguntarle: “¿Por qué bautizas, entonces, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?”. Juan respondió: “Yo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay alguien al que ustedes no conocen: él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia”. Todo esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba.
Palabra del Señor.

Comentario


La presencia de Juan altera e incomoda la vida y los presupuestos religiosos y teológicos de su pueblo. Desde ese momento, se nota su condición de profeta: su misma vida no encaja en lo que ellos esperan o quieren creer.

miércoles, 1 de enero de 2020

Evangelio      Lc 2, 16-21


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Los pastores fueron rápidamente adonde les había dicho el Ángel del Señor, y encontraron a María, a José y al recién nacido acostado en un pesebre. Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño, y todos los que los escuchaban, quedaron admirados de lo que decían los pastores. Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón. Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido. Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se le puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Ángel antes de su concepción.
Palabra del Señor.

Comentario

“Pese a la humildad del cuadro del pesebre, hay algo que le da a todo el ambiente una luminosidad y una espectacularidad especial: la alegría de todos, lo cual motiva a la glorificación y la alabanza a Dios; y en medio de todo, Lucas resalta otro detalle: todo esto, María lo medita y lo conserva en su corazón” (Comentario de La Biblia de Nuestro Pueblo, Ed. El Mensajero).

martes, 31 de diciembre de 2019

Jn 2, 18-21


Lectura de la primera carta de san Juan.
Hijos míos, ha llegado la última hora. Ustedes oyeron decir que vendría un Anticristo; en realidad, ya han aparecido muchos anticristos, y por eso sabemos que ha llegado la última hora. Ellos salieron de entre nosotros; sin embargo, no eran de los nuestros. Si lo hubieran sido, habrían permanecido con nosotros. Pero debía ponerse de manifiesto que no todos son de los nuestros. Ustedes recibieron la unción del que es Santo, y todos tienen el verdadero conocimiento. Les he escrito, no porque ustedes ignoren la verdad, sino porque la conocen, y porque ninguna mentira procede de la verdad.
Palabra de Dios.

Comentario


El anticristo no es un personaje diabólico como el que se representa en películas o novelas de terror. El anticristo es cualquier persona, estructura u organización que se opone a Cristo, que se muestra contraria al amor, la fraternidad y la vida. Quizás él está más cerca de nosotros que el personaje del cine o la literatura que nos presentan los medios de consumo.

lunes, 30 de diciembre de 2019

Evangelio      Lc 2, 22. 36-40


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor. Estaba también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casada en su juventud, había vivido siete años con su marido. Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones. Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea. El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con él.
Palabra del Señor.

Comentario

No hay límite de edad para anunciar al Señor. Esta mujer, que podría quedarse en una situación de comodidad o quietud, se siente llamada a proclamar a todo el mundo que la liberación ya está presente en este mundo. Una anciana que nos impulsa a todos a seguir su ejemplo.