martes, 8 de enero de 2013


Siracides 9

Mantente alejado del hombre que tiene poder de matar y no sentirás miedo a la muerte. Si te acercas a el no lo descuides, que te puede quitar la vida; sábete que caminas entre trampas y andas entre murallas.
En cuanto puedas, muéstrate sociable, y busca la compañía de la gente responsable.
Que te guste conversar con los hombres inteligentes y que tu conversación sea siempre sobre la ley del Altísimo.
Que se vean en tu mesa los hombres buenos, enorgullécete de tu temor al SEÑOR.
Se juzga al artesano por sus obras, y del dirigente por la sabiduría de sus discursos.
El hombre hablador es temido en la ciudad, el que habla disparates se hace odioso.

lunes, 7 de enero de 2013


Siracides 9

La belleza de la mujer ha perdido a muchos y junto a ella el amor se inflama como fuego.
No te sientes nunca al lado de una mujer casada. No festejes ni tomes vino con ella, no sea que tu corazón se incline hacia ella y tu deseo te lleve a la perdición.
No abandones a tu viejo amigo, que el nuevo no se le iguala.
Vino nuevo, amigo nuevo, si se vuelve añejo lo beberás con alegría.
No envidies el éxito del pecador, que no sabes cual será su suerte.
No te sientas feliz con la aprobación de los impíos, recuerda que serán condenados antes de la muerte.

domingo, 6 de enero de 2013


Siracides 9

No tengas celo de tu propia esposa; el vendrán tentaciones para desgracia tuya.
No te entregues completamente a una mujer, no sea que llegue a dominarte.
No te acerques a la mujer  fácil, que puedes caer en sus redes.
No te demores con la mujer graciosa, para no quedar prendido de sus enredos.
No te fíes de la jovencita, para no ser castigado por ella.
No te entregues a las prostitutas para no perder tu herencia.
No pasees tu mirada por las calles de la ciudad, ni andes vagabundeando por lugares solitarios.
Aparta tus ojos de la mujer hermosa. No te quedes mirando la belleza ajena.

sábado, 5 de enero de 2013


Siracides 8

No camines junto al temerario no sea que te resulte pesado. Pues el obrara según su antojo y perecerás también por su locura.
No disputes con el hombre violento ni te alejes  con el por lugares solitarios; para el la sangre no importa nada y, en cuanto te vea indefenso, se echara sobre ti.
No tengas consejo con el necio, porque no podrá callar lo que hayas dicho.
No hagas nada secreto ante un extraño, porque no sabes como reaccionara.
No descubras a cualquiera tus pensamientos; no sabría agradecértelo.

viernes, 4 de enero de 2013


Siracides 8

No desprecies la doctrina de los sabios; aplícate mas bien a sus preceptos. Con ellos aprenderás a vivir, y también a servir a los grandes.
No deseches las lecciones de los ancianos, que ellos las aprendieron de sus padres. Ellas te abriran el entendimiento y podrás responder en el momento preciso.
No te justifique ante un hombre sobrado; se valdría contra ti de tus propias palabras.
No prestes al mas fuerte que tu; si le has prestado, dalo por perdido.
No te comprometas mas allá de lo que puedes, que si lo haces tendrás que pagar.
No entres en  pleito con un juez, que por su calidad de tal ganara el pleito.

jueves, 3 de enero de 2013


Siracides 8 Consejos de prudencia

No discutas con el hombre poderoso, no sea que caigas en sus manos.
No tengas pleito con el hombre rico, no sea que te oponga su peso. Pues el oro elimino a muchos y corrompió la conciencia de los reyes.
No disputen con el hombre hablador, seria echar leña a su fuego.
No bromees con el hombre grosero, no sea que ofenda a tus padres.
No humilles al pecador arrepentido, recuerda que todos somos pecadores.
No desprecies al hombre envejecido, que nosotros también envejecemos.
No te alegres de la muerte de nadie, recuerda que todos moriremos.

miércoles, 2 de enero de 2013


Siracides 7

Ama a tu creador con todas tus fuerzas y no abandones a sus ministros.
Teme al SEÑOR y honra al sacerdote.
Dale la parte que te ha sido mandada; las primeras cosechas, el sacrificio por el pecado, los lomos de las victimas, las ofrendas santas y las primicias de la cosas sagradas.
Alarga tu mano al pobre y recibirás todas las bendiciones.
Que todos reciban los favores de tu generosidad, incluso los muertos.
No faltes a los que lloran y aflígete con los afligidos.
No olvides de visitar al enfermo. Estos son los gestos que te merecen cariño.
Cualquier cosa que hagas, acuérdate de tu fin y nunca pecaras.