jueves, 16 de abril de 2015

Juan 3; 31 – 36

“El que viene de arriba esta por encima de todos. El que viene de la tierra pertenece a la tierra y sus palabras son terrenales. El que viene del Cielo, por mas que de testimonio de lo que allá ha visto y oído, nadie acepta su testimonio. Pero aceptar su testimonio es como reconocer que DIOS es veraz.
Aquel que DIOS ha enviado habla las palabras de DIOS, y él da el Espíritu sin medidas, porque el PADRE ama al Hijo y ha puesto todas las cosas en sus manos. El que cree en el Hijo vive de vida eterna; en cambio, el que no cree en el Hijo tendrá que enfrentar el juicio de DIOS, nunca conocerá la vida.”
Palabra del Señor.

Comentario

El Padre y el Hijo viven en perfecta comunión de amor. Y eso es lo que Jesús ha venido a testificar a esta tierra. Él es el testigo por excelencia del amor inmenso de Dios. Si le creemos a Jesús, si creemos su testimonio, participaremos de manera consciente de ese amor sublime de la Trinidad.


miércoles, 15 de abril de 2015

Juan 3; 16 – 21

“¡Así amó DIOS la mundo! Le dio al Hijo Único, para que quien cree en El no se pierda, sino que tenga vida eterna. DIOS no envió al Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que se salve el mundo gracias a EL. Para quien cree en El no habrá juicio. En cambio, el que no cree ya se ha condenado, por el hecho de no creer en el nombre del Hijo Único de DIOS.
Esto no requiere un juicio: la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas.
Pues el que obra mal odia la luz y no va a la luz, no sea que sus obras malas sean descubiertas y condenadas. Pero el que hace la verdad va a la luz, para que se vea que sus obras han sido hechas en DIOS.”
Palabra del Señor.

Comentario

“El que obra conforme a la verdad, se acerca a la luz”. Nicodemo, que fue de noche hasta Jesús, estaba buscando algo. Todavía no veía claro, pero al acercarse a Jesús se acercaba a la luz y a la verdad. A quienes tienen esta inquietud en el corazón, a quienes buscan con sinceridad la verdad, Dios no los deja sin respuesta. Él hace resplandecer su rostro.


martes, 14 de abril de 2015

Juan 3; 7b – 15

“No te extrañes de que te haya dicho: Necesitan nacer de nuevo desde arriba, el viento sopla donde quiere, y tú oyes el silbido, pero no sabes de dónde viene ni adonde va. Lo mismo le sucede al que ha nacido del Espíritu Santo”.
Nicodemo volvió a preguntarle: ¿Cómo puede ser eso? Respondió JESUS: “Tú eres maestro de Israel, y ¿no sabes estas cosas?
En verdad te digo nosotros hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que hemos vito, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si ustedes no creen cuando les hablo de cosas de la tierra, ¿Cómo van a creer si les hablo cosas del cielo? Sin embargo, nadie ha subido al cielo sino el que ha bajado del cielo, el Hijo del Hombre.
Recuerden la serpiente que Moisés hizo levantar en el desierto; así también tiene que ser levantado el Hijo del Hombre, y así entonces todo el que crea en EL tendrá por El vida eterna.”
Palabra del Señor.

Comentario

Paso a paso, con imágenes y citas de la Escritura, Jesús va revelando su identidad ante Nicodemo. Este hombre debe cambiar algo en su mirada, debe aprender a encarar las cosas de un modo nuevo. Porque con Jesús, Dios irrumpe en nuestra historia, supera nuestras expectativas y hace estallar nuestros viejos moldes. Constantemente hay algo nuevo para descubrir con este Dios que siempre nos sorprende.


lunes, 13 de abril de 2015

JESUS y Nicodemo hay que nacer de nuevo (Juan 3; 1 - 8)

Entre los fariseos había un personaje Judío llamado Nicodemo. Este fue a ver de noche a JESUS y le dijo: Rabbí, sabemos que has venido de parte de DIOS como Maestro, porque nadie puede hacer señales milagrosas como las que tu haces,  a no ser que DIOS este con El.
JESUS le contesto: “En verdad te digo que nadie puede ver el Reino de DIOS si no nace primero desde arriba”.
Nicodemo le dijo: ¿Cómo renacerá de nuevo el hombre viejo? ¿Quién volverá al seno de su madre para nacer una segunda vez? JESUS le contesto: “En verdad te digo: El que no renace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de DIOS. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Espíritu es Espíritu.
No te extrañes de que te haya dicho: Necesitan nacer de nuevo desde arriba. El viento sopla donde quiere, y tu oyes su silbido, pero no sabes de donde viene ni adonde va. Lo mismo le sucede al que ha nacido del Espíritu.”
Palabra del Señor.

Comentario

En el Evangelio según san Juan, son frecuentes los encuentros a solas y casi “a escondidas” entre Jesús y las personas que quieren conocerlo. Nicodemo fue de noche, tal vez por temor a que, siendo él un magistrado importante, otros se enteraran de ese acercamiento, o tal vez porque todavía para él había muchas cosas que estaban a oscuras. El encuentro con Jesús pondrá luz a los interrogantes de Nicodemo.


domingo, 12 de abril de 2015

Juan 20; 19 –31

Ese mismo día, el primero después de sábado, los Discípulos estaban reunidos con las puertas cerradas por temor a los Judíos. Llego JESUS, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: “¡La paz este con ustedes!” Dicho esto, les mostro las manos y el costado. Los Discípulos se alegraron mucho al ver al SEÑOR.
JESUS les volvió a decir: “¡La paz este con ustedes! Como el PADRE me envió a MI, así los envió Yo también” Dicho esto soplo sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo; a quienes perdonen sus pecados serán perdonados, y a quienes se los retengan les serán retenidos”
Tomás uno de los doce, llamado el mellizo, no estaba con ellos cuando vino JESUS. Los otros Discípulos le dijeron: Hemos visto al SEÑOR. Pero él contesto: hasta que no vea las marcas de los clavos en sus manos, meta mis dedos en los agujeros de los clavos y no meta mi mano en su herida del costado, no creeré.
Ocho días después, los Discípulos de JESUS estaban otra vez en casa, y Tomás con ellos. Estando las puertas cerradas, JESUS vino y se puso en medio de ellos. Les dijo: “La paz esté con ustedes” Después dijo a Tomás: “Pon tus dedos y mira mis manos; extiende tu mano y métela en mi costado. Deja de negar y cree.”
Tomás exclamó: TU eres mi SEÑOR y mi DIOS. JESUS replicó: “crees porque me has visto. ¡Felices los que no han visto, pero creen!”
Muchas otras señale milagrosas hizo JESUS en presencia de sus Discípulos que no están escritas en este libro. Estas han sido escitas para que crean que JESUS es el Cristo, EL Hijo de DIOS. Crean, y tendrán vida por su nombre.
Palabra del Señor.

Comentario

“Cuando queremos evidencias, cuando queremos sentir las verdades de la fe, estamos imitando la incredulidad de Tomás. Y Cristo le dice a Tomás: ‘porque has visto, has creído. Bienaventurados los que sin ver, creen’. Ustedes y yo, queridos hermanos, vivimos de una fe porque creemos sin haber visto. Y muchos dicen que esto es una estupidez, pero yo les digo: No hay sabiduría más grande que esta que Cristo predica este domingo: La FE. ¡Esta es la victoria que vence al mundo! Dice la segunda carta de san Juan, hoy: ‘¡La victoria que vence al mundo, es creer que Jesucristo es Dios!’” (Mons. O. Romero, 22/4/1979).

  

viernes, 10 de abril de 2015

La manifestación de JESUS a orillas del lago(Juan 21, 1 – 14)

Después de esto, nuevamente se manifestó JESUS a sus Discípulos a la orilla del lago Tiberíades. Y se manifestó como sigue: Estaban reunidos Simón Pedro, Tomás el mellizo, Natanael, de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos Discípulos. Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Contestaron: Vamos también nosotros contigo. Salieron, pues, y subieron a la barca, pero aquella noche no pescaron nada.
Al amanecer, JESUS estaba parado en la orilla, pero los Discípulos no sabían que era EL, JESUS les dijo: “Muchachos, ¿tienen algo para comer?” Le contestaron: Nada. Entonces JESUS les dijo: “Echen la red a la derecha y encontrarán pesca” Echaron la red, a la derecha y no tenían fuerzas para para recogerla por la gran cantidad de peces.
El Discípulo a que JESUS mas amaba dijo a Simón Pedro: Es el SEÑOR. Apenas Pedro oyó decir que era el SEÑOR, se puso la ropa, pues estaba sin nada, y se echó al agua. Los otros Discípulos llegaron con la barca  -de echo no estaban lejos, a unos cien metros de la orilla-; arrastraban la red llena de peces.
Al bajar a tierra encontraron fuego encendido, pescado sobre las brasas y pan, JESUS les dijo: “Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar” Simón Pedro subió a la barca y saco la red con ciento cincuenta y tres pescados grandes. Y a pesar de que hubiera tantos,  no se rompió la red.
Entonces JESUS les dijo: “Vengan a desayunar” Ninguno de los Discípulos se atrevió a preguntar quien era, pues sabían que era el SEÑOR. JESUS se acerco tomo el pan y se los repartió, lo mismo hizo con los pescados.
Esta fue la tercera vez que JESUS se manifestó a sus Discípulos después de resucitar de entre los muertos.
Palabra del Señor.

Comentario

Solo quien ha vivido en la intimidad del amor puede reconocer a su amado. Por eso este discípulo, por ser el amado del Señor, lo reconoce ante todos y lo confiesa. Porque justamente no solo se confiesa y se grita lo que se cree, sino también lo que se ama.


jueves, 9 de abril de 2015

Lucas 24; 35 – 48

Ellos, por su parte, contaron lo sucedido en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Mientras estaban hablando de todo esto, JESUS se presentó en medio de todos ellos, (Y les dijo: “Paz a ustedes”)  Quedaron atónitos y asustados, pensando que veían algún espíritu, pero El les dijo: “¿Por qué se desconciertan? ¿cómo se les ocurre pensar eso? Miren mis manos y mis pies: Soy YO. Tóquenme y fíjense bien un espíritu no tiene carne ni huesos, como ustedes ven Yo tengo” Y dicho esto les mostro las manos y los pies.
Y como no acababan de creerlo por su gran alegría y seguían maravillados, les dijo: “¿Tienen algo para comer?” Ellos entonces, le ofrecieron un pedazo de pescado asado (y una porción de miel); lo tomó y lo comió delante ellos.
JESUS les dijo: “Todo esto se los había dicho cuando estaba todavía con ustedes; tenía que cumplirse todo lo que esta escrito en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos referentes a Mí.”
Entonces les abrió la mente para que entendieran las escrituras. Les dijo: “Todo esto está escrito: Los padecimientos del Mesías y su resurrección de entre los muertos al tercer día. Luego debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados, comenzando por Jerusalén, y yendo después a todas las naciones, invitándolas a que se conviertan. Ustedes son  testigos de todo esto.”
Palabra del Señor.

Comentario

Jesús ha vencido la muerte, ha resucitado. Pero esa gloria a la que ha llegado no le quita su humanidad, ni las heridas de su vida entre los hombres. Porque las cicatrices de nuestros dolores, aunque ya no nos duelan, son la memoria de lo que hemos vivido.