miércoles, 16 de agosto de 2017

Evangelio     Mt 18, 15-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús dijo a sus discípulos: “Si tu hermano peca contra ti, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano. Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. También les aseguro que si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá. Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos”.
Palabra del Señor.

Comentario


En la comunidad cristiana nos cuidamos unos a otros. Por eso, si alguno peca, lo primero que debemos hacer es, personalmente, y con caridad, corregirlo. Lamentablemente muchas veces hacemos lo contrario: criticamos a esa persona y junto con otros “le sacamos el cuero”, pero ninguno se anima a entablar un diálogo para hablar sobre su error. Con ese proceder la comunidad no crece, al contrario, se va arruinando con el chisme.

martes, 15 de agosto de 2017

 Apoc 11, 19; 12, 1-6. 10ab

Lectura del libro del Apocalipsis.
Se abrió el Templo de Dios que está en el cielo y quedó a la vista el Arca de la Alianza. Y apareció en el cielo un gran signo: una Mujer revestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza. Estaba embarazada y gritaba de dolor porque iba a dar a luz. Y apareció en el cielo otro signo: un enorme Dragón rojo como el fuego, con siete cabezas y diez cuernos, y en cada cabeza tenía una diadema. Su cola arrastraba una tercera parte de las estrellas del cielo, y las precipitó sobre la tierra. El Dragón se puso delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo en cuanto naciera. La Mujer tuvo un hijo varón que debía regir a todas las naciones con un cetro de hierro. Pero el hijo fue elevado hasta Dios y hasta su trono, y la Mujer huyó al desierto, donde Dios le había preparado un refugio. Y escuché una voz potente que resonó en el cielo: “Ya llegó la salvación, el poder y el Reino de nuestro Dios y la soberanía de su Mesías”.
Palabra de Dios.

Comentario


“Con este sol, que es suyo, Dios envuelve y reviste a la mujer. Querida por él, llena de sus mejores regalos, una mujer-pueblo siente de este modo que puede realizar la alianza en toda su plenitud; la luna, que tiene la función –según la mentalidad del Antiguo Testamento– de regular el transcurrir del tiempo, está bajo los pies de la mujer, que la domina por completo, por encima de las vicisitudes y de las fases del tiempo. La mujer tiene ya su eternidad". (U. Vanni, Apocalipsis, Ed. Verbo Divino).

lunes, 14 de agosto de 2017

Evangelio     Mt 17, 22-27

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Mientras estaban reunidos en Galilea, Jesús dijo a sus discípulos: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres: lo matarán y al tercer día resucitará”. Y ellos quedaron muy apenados. Al llegar a Cafarnaúm, los cobradores del impuesto del Templo se acercaron a Pedro y le preguntaron: “¿El Maestro de ustedes no paga el impuesto?”. “Sí, lo paga”, respondió. Cuando Pedro llegó a la casa, Jesús se adelantó a preguntarle: “¿Qué te parece, Simón? ¿De quiénes perciben los impuestos y las tasas los reyes de la tierra, de sus hijos o de los extraños?”. Y como Pedro respondió: “De los extraños”, Jesús le dijo: “Eso quiere decir que los hijos están exentos. Sin embargo, para no escandalizar a esta gente, ve al lago, echa el anzuelo, toma el primer pez que salga y ábrele la boca. Encontrarás en ella una moneda de plata: tómala, y paga por mí y por ti”.
Palabra del Señor.

Comentario


Pedro quiso hacer quedar bien a Jesús. No quería exponerlo como un evasor. Sin embargo, el Señor explica claramente que habrá de pagar los impuestos, aunque en este caso sea considerado injusto porque hará crecer las arcas del dominador romano. Y, al mismo tiempo, afirma la libertad de los hijos de Dios.

domingo, 13 de agosto de 2017

Evangelio     Mt 14, 22-33

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Después de la multiplicación de los panes, Jesús obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo. La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. “Es un fantasma”, dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar. Pero Jesús les dijo: “Tranquilícense, soy yo; no teman”. Entonces Pedro le respondió: “Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua”. “Ven”, le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él. Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: “Señor, sálvame”. En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?”. En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: “Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios”.
Palabra del Señor.

Comentario


“En la persona de Pedro, con sus entusiasmos y debilidades, se describe nuestra fe: siempre frágil y pobre, inquieta y a pesar de todo victoriosa, la fe del cristiano camina hacia el Señor resucitado, en medio a las tormentas y peligros del mundo” (Papa Francisco).

sábado, 12 de agosto de 2017

Evangelio     Mt 17, 14-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Un hombre se acercó a Jesús y, cayendo de rodillas, le dijo: “Señor, ten piedad de mi hijo, que es epiléptico y está muy mal: frecuentemente cae en el fuego y también en el agua. Yo lo llevé a tus discípulos, pero no lo pudieron sanar”. Jesús respondió: “¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo aquí”. Jesús increpó al demonio, y este salió del niño, que desde aquel momento, quedó sano. Los discípulos se acercaron entonces a Jesús y le preguntaron en privado: “¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?”. “Porque ustedes tienen poca fe, les dijo. Les aseguro que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: ‘Trasládate de aquí a allá’, y la montaña se trasladaría; y nada sería imposible para ustedes”.
Palabra del Señor.

Comentario


Jesús se acerca al hombre que ora y se pone de rodillas; atiende a aquel que ha quedado desamparado y ni los discípulos pudieron atender. Jesús recoge a quienes nosotros no atendimos como se merecían.

viernes, 11 de agosto de 2017

Evangelio     Mt 16, 24-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús dijo a sus discípulos: “El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras. Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de ver al Hijo del hombre, cuando venga en su reino”.
Palabra del Señor.

Comentario


La “negación de sí mismo” no es la pérdida de la identidad, ni de las capacidades que uno tenga para vivir o para aportar a la sociedad. Se trata de descubrir que lo que somos está al servicio del Reino, en el seguimiento a Jesús, y nada es superior a eso. Lo que soy, lo que tengo, lo que puedo dar, es desde el seguimiento incluyendo mi propia cruz.

jueves, 10 de agosto de 2017

Evangelio Jn 12, 24-26
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida la perderá; pero el que odia su vida en este mundo la conservará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor. El que quiera servirme será honrado por mi Padre”.
Palabra del Señor.
Comentario


Muchos creen que estar en silencio, no molestar diciendo: Yo creo en DIOS, van a estar mejor, no se van a meter en problemas, a esos JESUS le dice: que quieren salvar su vida, y la perderán. ¡A veces qué necesario se hace cantar para orar y meditar! Te invitamos a cantar con el corazón, quizás en el silencio, lo que tantas veces cantaste: “Sé como el grano de trigo que cae en tierra y desaparece. Y aunque te duela la muerte de hoy, mira la espiga que crece. Un trigal será la Iglesia que guardará mis entregas, fecundadas por la sangre de Aquel que dio su vida por ella”.