martes, 14 de mayo de 2019

Evangelio      Jn 15, 9-17


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. Este es mi mandamiento: ámense los unos a los otros, como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así, todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros”.
Palabra del Señor.

Comentario


Esta es nuestra alegría: permanecer en el amor de Jesús. Él no nos quiere como siervos ni subordinados, nos quiere como amigos y amigas, en reciprocidad. Él se nos pone a la par.

lunes, 13 de mayo de 2019

Evangelio      Jn 10, 1-10


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Jesús dijo a los fariseos: “Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino trepando por otro lado, es un ladrón y un asaltante. El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. Él llama a cada una por su nombre y las hace salir. Cuando ha sacado a todas las suyas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz. Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz”. Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir. Entonces Jesús prosiguió: “Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos aquellos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento. El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia”.
Palabra del Señor.

Comentario


Que nuestros oídos se abran para escuchar esta voz y dejemos que nos nombre personalmente. Reconozcamos su tono y sus acentos, recibamos sus palabras y dejémonos conducir. Es la voz que nos atrae y nos ensancha el corazón. Es la voz que nos congrega y nos hace avanzar.

domingo, 12 de mayo de 2019

Evangelio      Jn 10, 27-30


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Jesús dijo: “Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy Vida eterna: ellas no perecerán jamás y nadie las arrebatará de mis manos. Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos y nadie puede arrebatar nada de las manos de mi Padre. El Padre y yo somos una sola cosa”.
Palabra del Señor.

Comentario


“Estos son los pastos de que poco antes había dicho: ‘Y encontrará pastos’. Buen pasto se dice de la vida eterna, en donde ninguna hierba se marchita; todo allí está verde. ‘Y no perecerán jamás’. El añade por qué no han de perecer: ‘Y ninguno las arrebatará de mis manos’. Habla de las ovejas: ni el lobo los arrebata, ni el ladrón los roba, ni el salteador los mata; seguro está del número de aquellos, el que sabe lo que ha dado por ellos” (San Agustín, Tratado sobre san Juan, n. 48).

sábado, 11 de mayo de 2019

Evangelio      Jn 6, 60-69


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Después de escuchar la enseñanza de Jesús, muchos de sus discípulos decían: “¡Es duro este lenguaje! ¿Quién puede escucharlo?”. Jesús, sabiendo lo que sus discípulos murmuraban, les dijo: “¿Esto los escandaliza? ¿Qué pasará, entonces, cuando vean al Hijo del hombre subir donde estaba antes? El Espíritu es el que da Vida, la carne de nada sirve. Las palabras que les dije son Espíritu y Vida. Pero hay entre ustedes algunos que no creen”. En efecto, Jesús sabía desde el primer momento quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y agregó: “Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede”. Desde ese momento, muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo. Jesús preguntó entonces a los Doce: “¿También ustedes quieren irse?”. Simón Pedro le respondió: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna. Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios”.
Palabra del Señor.

Comentario


Ante Jesús, nadie puede quedar indiferente y la situación impone hacer una opción. Muchos no pueden aceptar sus palabras, se les hacen duras o incomprensibles. Con Simón Pedro, hoy le decimos a Jesús que queremos seguir estando con él. Aunque su lenguaje a veces nos desconcierta y sus exigencias nos descolocan, queremos seguirlo sólo a él.

viernes, 10 de mayo de 2019

Evangelio      Jn 6, 51-59


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Jesús dijo a los judíos: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo”. Los judíos discutían entre sí, diciendo: “¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?”. Jesús les respondió: “Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente”. Jesús enseñaba todo esto en la sinagoga de Cafarnaúm.
Palabra del Señor.

Comentario


“La Vida eterna es algo que pertenece solamente a Dios, es la vida que no conoce límites, es la realización plena de todas las posibilidades, es la vida que no conoce muerte, que no conoce envejecimiento ni corrupción y que se encuentra en Cristo. No es como la vida a la que se nace en este mundo y que es limitada de todas formas. El que se une a Cristo por la fe comienza a participar en un inicio de esa vida que viene de Dios. Y el Evangelio nos presenta a Jesús como el alimento que produce esta vida que viene de Dios (Luis Rivas, Qué es un Evangelio, Ed. Claretiana).

jueves, 9 de mayo de 2019


Juan 6; 44 – 51

JESUS dijo a la gente: “Nadie puede venir a mi, si no lo atrae el PADRE que me envió; y YO lo resucitare en el último día. Esta escrito en el libro de los profetas: Todos serán instruidos por DIOS. Todo el que oye al PADRE y recibió sus enseñanzas viene a mi. Nadie ha visto nunca al PADRE, sino el que viene de DIOS, solo el que ha visto al PADRE. Les aseguro que el que cree tiene vida eterna. YO soy el pan de vida. Sus padres en el desierto, comieron el maná y murieron. Pero este es el pan que desciende del cielo para que aquel que lo coma no muera. YO soy el pan bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que YO daré es mi carne para la salvación del mundo”.
Palabra del Señor.

Comentario

El pan que comieron los padres, fue para no perecer en el desierto. Los ayudó a caminar el largo y tortuoso camino. JESUS bajo del cielo (como el maná), bajo del PADRE, para venir al mundo a dar su vida por los pecados y así salvar a toda la humanidad. JESUS es en comparación, el pan que DIOS envió del cielo, el maná. JESUS es el nuevo maná, pero el que crea en JESUS tendrá vida eterna y Él entrega su vida, su carne, para la salvación del mundo.

miércoles, 8 de mayo de 2019

Evangelio      Jn 19, 25-27


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Junto a la cruz de Jesús, estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: “Mujer, aquí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Aquí tienes a tu madre”. Y desde aquella Hora, el discípulo la recibió como suya.
Palabra del Señor.

Comentario


“María se ha acercado en las situaciones más diversas para sembrar esperanza. Acompañó las cruces cargadas en el silencio del corazón de sus hijos. Tantas devociones, tantos santuarios y capillas en los lugares más recónditos, tantas imágenes esparcidas por las casas, nos recuerdan esta gran verdad. María nos dio el calor materno, ese que nos cobija en medio de la dificultad; el calor materno que permite que nada ni nadie apague en el seno de la Iglesia la revolución de la ternura inaugurada por su Hijo” (Francisco, homilía del 1/1/2017).