lunes, 2 de noviembre de 2015

Lucas 24; 1 – 8

El primer día de la semana, muy temprano, fueron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían preparado. Pero se encontraron con una novedad; la piedra que cerraba el sepulcro había sido removida, y al entrar no encontraron el cuerpo del SEÑOR JESUS.
No sabían que pensar, pero en ese momento vinieron a su lado dos hombres con ropas fulgurantes. Estaban tan asustadas que no se atrevieron a levantar los ojos del suelo. Pero ellos le dijeron: ¿Por qué buscan entre los muerto al que vive? No está aquí, Resucito. Recuerden lo que les dijo cuando aún estaba en Galilea. “El Hijo del Hombre debe ser entregado en manos de los pecadores y ser crucificado, y al tercer día resucitará”. Ellas entonces recordaron las palabras de JESUS.
Palabra del Señor.

Comentario


Como les ocurrió a las discípulas, muchas veces ante la muerte, no sabemos qué pensar. La muerte nos descoloca. En esos momentos, hagamos resonar en nuestro corazón las palabras de Jesús. El pasó por la muerte y ahora está vivo. Él vino para darnos vida en abundancia.
 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Evangelio     Mt 4, 25—5, 12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Seguían a Jesús grandes multitudes, que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania. Al ver la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él. Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo: “Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Felices los afligidos, porque serán consolados. Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí. Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron”.
Palabra del Señor.

Comentario


“Manso tiene, con mucha frecuencia, el sentido de pobre. Es una manera de representar a quienes están bien dispuestos para reconocer y aceptar la pobreza del rey mesías, según los proyectos insondables y muchas veces desconcertantes de Dios. La mansedumbre es puesta por Jesús como expresión del camino para acceder al reino definitivo” (Ángel Macín, “Felices los mansos”, en La Palabra está muy cerca de ti, Ed. Ppc).

sábado, 31 de octubre de 2015

Lucas 14; 1.7 – 14

Un sábado JESUS fue a comer a casa de uno de los fariseos mas importantes, y ellos lo observaban. JESUS noto que los invitados trataban de ocupar los puestos de honor, por lo que les dijo esta parábola: “Cuando alguien te invite a una banquete de bodas, no escojas el mejor lugar. Puede ocurrir  que haya sido invitado otro mas importante que tu, y el que los invitó a los dos venga y te diga: Deja tu lugar a ésta persona. Y con gran vergüenza tendrás que ir a ocupar ultimo lugar.
Al contrario, cuando te inviten, ponte en el último lugar y así, cuando llegue el que te invito, te dirá: Amigo, ven mas arriba. Esto será un gran honor para ti ante los demás invitados. Porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado.”
Palabra del Señor.

Comentario


La mesa compartida fue uno de los escenarios predilectos de Jesús para dar su enseñanza. Pensemos en la comida en casa de Leví, en la de Marta y María, la última Cena, la parábola del banquete... Jesús quiere que vivamos el Reino de Dios como una comida festiva, donde todos somos invitados por el Padre. Por eso corrige las actitudes de soberbia y superioridad que hay en los miembros de la comunidad, y nos exhorta a todos a practicar la humildad.

viernes, 30 de octubre de 2015

Lucas 14; 1 – 6

Un sábado JESUS fue a comer a la casa de unos de los fariseos mas importantes, y ellos lo observaban. Por casualidad había delante de El un hombre que sufría una hinchazón. JESUS pregunto a los maestros de la ley y a los fariseos; ¿Esta permitido por la ley curar en un día sábado o no? Pero ninguno respondió. JESUS se acercó entonces al enfermo, lo curo y lo despidió.  Después les dijo: “Si a uno de ustedes se le cae su burro o su buey en un pozo en el sábado, ¿acaso no van en seguida a sacarlo?” Y no pudieron contestarle.
Palabra del Señor.

Comentario


Jesús quiere hacer una curación en sábado y durante una comida. De esta manera, este hecho se convierte en una advertencia para aquellos que han convertido el sábado en una ley asfixiante. Jesús siempre pone en el centro al débil, al enfermo y al necesitado, y nos exige que nosotros hagamos lo mismo.

jueves, 29 de octubre de 2015

Lucas 13; 31 – 35

En ese momento unos Fariseos llegaron para avisarle: Márchate de aquí, porque Herodes quiere matarte. JESUS les contesto: “Vayan a decir a ese zorro: Hoy y mañana expulso demonios y realizo sanaciones, y al tercer día llegaré a mi termino. Pero tengo que seguir mi camino hoy, mañana y pasado mañana, porque no es correcto que un profeta sea asesinado fuera de Jerusalén.
¡Jerusalén, Jerusalén! Que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados ¡Cuantas veces he querido reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus polluelos bajo sus alas, y tu no has querido! Por eso, se quedarán con su templo. Pues, se los digo: no me volverán a ver hasta el tiempo en que ustedes digan: ¡Bendito sea el que viene en nombre del SEÑOR!”
Palabra del Señor.

Comentario


Jesús conoce la historia de su pueblo. Él sabe que la gran ciudad rechazó el mensaje de los antiguos profetas, porque aceptarlo hubiera significado cambiar de vida. Su clamor es también una amonestación para nosotros. No dejemos pasar la visita de Dios.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Lucas 6; 12 – 19

En aquellos días se fue a orar a un cerro y paso toda la noche en oración con DIOS. Al llegar el día llamó  a sus Discípulos y escogió a doce de entre ellos, a los que los llamó apóstoles. Simón, al que le dio por nombre Pedro, y su hermano Andrés, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, Hijo de Alfeo, Simón, apodado Zelote, Judas, hermano de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.
JESUS bajo con ellos y se detuvo en un lugar llano. Había allí un numeroso grupo de discípulos suyos y una cantidad de gente procedente de toda Judea,  de Jerusalén y también de la costa de Tiró y Sidón. Habían ido para oírlo y para que sanara sus enfermedades; También los atormentados por espíritus recibían curación. Por eso cada cual trataba de tocarlo, porque de El salía una fuerza que los sanaba a todos.
Palabra del Señor.

Comentario


Jesús ya conocía a sus discípulos. Ahora debe elegir a algunos de ellos para encargarles una misión. Por eso se retira y se va a orar al monte. La montaña indica, simbólicamente, un modo de estar más cerca de Dios. Jesús le confía a su Padre a estas personas y esta nueva etapa de su ministerio.

martes, 27 de octubre de 2015

Lucas 13; 18 -21

JESUS continuó diciendo: “¿A que puedo comparar el Reino de DIOS? ¿con que ejemplo podría ilustrarlo? Es semejante a un grano de mostaza que un hombre tomo y sembró en su jardín. Creció y se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se refugiaron en sus ramas.”
Y dijo otra vez: “¿Con que ejemplo podría ilustrar el Reino de DIOS? Es semejante a la levadura que tomo una mujer  y la metió en tres medias de harina hasta que fermento toda la masa.”
Palabra del Señor.

Comentario


En el pasaje que leímos ayer, Jesús libera a una mujer encorvada. Con esa acción comienza, pequeño pero potente, el Reino de Dios. Cada vez que una persona es restituida en su dignidad como hija de Dios, la semilla del Reino crece y su levadura avanza. Y lo hace con una potencia que nada la puede frenar.