martes, 4 de diciembre de 2018

Evangelio     Lc 10, 21-24


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Al regresar los setenta y dos discípulos de su misión, Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”. Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: “¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.
Palabra del Señor.

Comentario


¿Puede Dios “esconder” su Palabra? En el modo de hablar de los hebreos de aquellos tiempos esto debería leerse así: “los soberbios, los que creen que sus conocimientos los ponen por encima de todos, no quisieron escuchar la Palabra de Dios, pero los sencillos y humildes la recibieron porque son los que en verdad saben recibir”.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Evangelio     Mt 8, 5-11


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un centurión, rogándole: “Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente”. Jesús le dijo: “Yo mismo iré a sanarlo”. Pero el centurión respondió: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: ‘Ve’, él va, y a otro: ‘Ven’, él viene; y cuando digo a mi sirviente: ‘Tienes que hacer esto’, él lo hace”. Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: “Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos”.
Palabra del Señor.

Comentario


Hoy podemos detenernos en el diálogo que introduce toda la escena del milagro y que solemos “saltear”. El hombre, al acercarse a Jesús, simplemente plantea un problema, un gran problema: su criado está grave. Solo eso. Nada más. Puede parecer un comentario, una confesión, la intención de querer compartir un dolor o cualquier cosa, menos un pedido. El hombre no llega a pedirle nada, y Jesús inmediatamente se compromete a salir de donde está, ir a la casa del centurión y curar a su empleado. Así actúa el Señor. ¿Y si hoy simplemente le contáramos lo que nos pasa sin pedirle nada, sabiendo que él buscará el mejor modo de resolver nuestro dolor?

domingo, 2 de diciembre de 2018

Evangelio     Lc 21, 25-28. 34-36


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús dijo a sus discípulos: “Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo ante la expectativa de lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria. Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre”.
Palabra del Señor.

Comentario


Jesús nos pide que levantemos nuestras cabezas, que nos paremos erguidos, porque “se acerca la liberación”. No es un tiempo de castigo, sino de amor y abrazo de parte de Dios a todos los que cargan con dolores y opresiones. Por eso hoy, como en cada celebración, clamamos con esperanza: “¡Ven, Señor Jesús!”.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Evangelio     Lc 21, 34-36


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: “Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre”.
Palabra del Señor.

Comentario


Es muy fácil distraerse; muchas cosas que nos rodean pueden desviar nuestra meta, que es vivir el Reino de Dios. El Señor nos exige que estemos atentos, que nada nos distraiga de nuestra vida de fe y de nuestros actos, que deben ser coherentes con lo que creemos.

viernes, 30 de noviembre de 2018

Evangelio     Mt 4, 18-22


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: “Síganme, y yo los haré pescadores de hombres”. Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron. Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó. Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.
Palabra del Señor.

Comentario


El llamado a estos dos hermanos les ha cambiado la vida, pero también la vida familiar. Cuando el Señor nos convoca, y nos incluye en su proyecto del Reino nada queda igual, porque nuestra opción modifica el presente y los proyectos de todos. Nuestro mundo cambia, y por eso el mundo entero también cambia. El Señor llama a Pedro, a Andrés, y a cada uno. Te sugiero un hermoso ejercicio de oración: leé el texto, hacé silencio, y cambiá el nombre de Andrés por el tuyo. Y pensá cómo cambia tu vida y tu entorno con tu respuesta positiva y tu seguimiento del Señor.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Evangelio     Lc 21, 20-28


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: Cuando vean a Jerusalén sitiada por los ejércitos, sepan que su ruina está próxima. Los que estén en Judea que se refugien en las montañas; los que estén dentro de la ciudad que se alejen; y los que estén en los campos que no vuelvan a ella. Porque serán días de escarmiento, en que todo lo que está escrito deberá cumplirse. ¡Ay de las que estén embarazadas o tengan niños de pecho en aquellos días! Será grande la desgracia de este país y la ira de Dios pesará sobre este pueblo. Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que el tiempo de los paganos llegue a su cumplimiento. Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo ante la expectativa de lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria. Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación.
Palabra del Señor.

Comentario


Jesús llama a tener una gran atención a los sucesos y los signos. Es necesario saber discernir que mientras la destrucción y los más poderosos rodean a los más débiles, hay que liberarse de la tentación de pensar que eso es el fin. No. El fin no ha llegado aún. El fin verdadero se revelará en Cristo, descendiendo como Salvador y Liberador. Porque el mal no será la última palabra que se escuche.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Evangelio     Lc 21, 10-19


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo. Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí. Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa, porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán. Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza. Gracias a la constancia salvarán sus vidas.
Palabra del Señor.

Comentario


No sabemos cómo será nuestra reacción en las situaciones que describe el evangelio. Por lo tanto, solo nos queda, desde ahora, preparar nuestra vida siendo desde ya perseverantes. Nuestra fidelidad a Dios no se hace de un día para el otro, sino que se construye desde las entregas diarias y las ofrendas pequeñas.