lunes, 13 de septiembre de 2021

 

Lucas 7; 1- 10

Cuando JESÚS terminó de enseñar, se fue a Cafarnaúm, había allí un oficial Romano, que tenía un criado que estaba muy enfermo, este oficial era un hombre justo, y los ancianos del pueblo fuero a hablar con JESÚS para que sanara al criado de este oficial. JESÚS pidió, que le indicaran donde estaba la casa de este oficial, este se acercó y le dijo a JESÚS: SEÑOR, no te molestes en in a mi casa, no soy digno que entres en mi casa, por eso no me atrevía a verte personalmente y mande a los ancianos del pueblo. Basta con que digas una palabra, y mi siervo quedara sano. Yo, aunque soy un subalterno, tengo soldados bajo mi mando, y si digo: Ve para allá, van; y si digo: hagan esto, lo hacen. JESÚS al oír esto quedó asombrado y le dijo a los que lo seguían: “YO les aseguro que ni es Israel he encontrado una fe tan grande”. Los enviados regresaron a la casa y encontraron al criado sano.

Palabra de DIOS, gloria a ti SEÑOR JESÚS.-


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