lunes, 20 de junio de 2016

Sal 27, 8-9

El Señor es la fuerza de su pueblo, el baluarte de salvación para su Ungido. Señor, salva a tu pueblo y bendice a tu heredad; apaciéntalo, y sé su guía para siempre.

Mateo 7; 1 – 5

“No juzguen a los demás y no serán juzgados ustedes. Porque de la misma manera que ustedes juzguen así serán juzgados, y la misma medida que ustedes usen para los demás, será usada para ustedes. ¿Qué pasa? Ves la pelusa en el ojo de tu hermano, ¿y no te das cuenta del tronco que hay en el tuyo? Hipócrita, saca primero el tronco que tienes en tu ojo y así verás mejor para sacar la pelusa del ojo que tiene tu hermano.”
Palabra del Señor.

Comentario

No juzgar al hermano parece ser algo esperable de cualquier persona, pero es una exigencia aun mayor para quien sigue a Jesús. Cuando juzgamos, podemos caer en discriminaciones, condenas, rupturas y diversos modos de marginaciones. Muy por el contrario, el creyente debe convocar y unir con la meta de mejorar la vida comunitaria.

domingo, 19 de junio de 2016

Sal 27, 8-9

El Señor es la fuerza de su pueblo, el baluarte de salvación para su Ungido. Señor, salva a tu pueblo y bendice a tu heredad; apaciéntalo, y sé su guía para siempre.

Lucas 9; 18 – 24

Un día JESUS se había apartado un poco para orar, pero sus Discípulos estaban con El. Entonces les preguntó: “Según el parecer de la gente ¿Quién soy YO?” Ellos contestaron: Unos dicen que eres Juan el Bautista, otros que eres Elías, y otros que eres alguno de los profetas antiguos que ha resucitado. Entonces les pregunto: “Y ustedes ¿Quien dicen que soy YO?” Pedro respondió: Tu eres el Cristo de DIOS”. JESUS les hizo esta advertencia: “No se lo digan a nadie”
Y les decía: “El Hijo del Hombres tiene que sufrir mucho y ser rechazado por Las autoridades Judías, por los jefes de los sacerdotes, y por los maestros de la Ley. Lo condenarán a muerte, pero tres días después resucitara.”
También JESUS decía a toda la gente: “Si alguno quiere seguirme, que se niegue a si mismo, que cargue con su cruz de cada día y me siga. Les digo: el que quiera salvarse a si mismo, se perderá, y el que pierda su vida por causa Mía, se salvará.”
Palabra del Señor.

Comentario

¿Quién es Jesús? Desde nuestra propia experiencia, surge la respuesta. A pesar de la diversidad de respuestas, todas deben coincidir con la misma confesión: es el Mesías, que atravesará el dolor y la muerte y resucitará. Sobre esta fe se construye toda la doctrina cristiana.

sábado, 18 de junio de 2016

Sal 26, 7. 9

Escucha, Señor, la voz de mi clamor: no me rechaces ni me abandones, Dios, mi salvador, porque tú eres mi refugio.

Evangelio     Mt 6, 24-34

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Dijo Jesús a sus discípulos: “Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien, se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero. Por eso les digo: No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer o qué van a beber, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros y, sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos? ¿Quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? ¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos. Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe! No se inquieten entonces, diciendo: ‘¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos?’. Son los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan. Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción”.
Palabra del Señor.

Comentario

Ante el sentimiento de inseguridad, que podría llevarnos a atesorar dinero de un modo ambicioso, Jesús nos enseña a ver a Dios como Padre, siempre atento a nuestras necesidades. Pongamos nuestro corazón en él.

viernes, 17 de junio de 2016

Sal 26, 7. 9
Escucha, Señor, la voz de mi clamor: no me rechaces ni me abandones, Dios, mi salvador, porque tú eres mi refugio.
Mateo 6; 19 – 23
“No junten tesoros y reservas aquí en la tierra, donde la polillas y el óxido hacen estragos, donde los ladrones rompen los muros y roban las cosas. Juntes tesoros y reservas en el Cielo, donde no hay polillas y oxido para hacer estragos, y donde no hay ladrones para romper los muros y robar.
Pues donde esta tu tesoro, allí estará también tu corazón.
Tus ojos son la lámpara de tu cuerpo. Si tus ojos están sanos, todo tu cuerpo tendrá luz, pero si tus ojos están malos, todo tu cuerpo estará en oscuridad. Y si tu fuente de luz se ha obscurecido, ¡cuánto mas tenebrosas serán tus tinieblas!”
Palabra del Señor.
Comentario
¡Cuántas energías ponemos cuando consideramos que algo vale la pena! Dedicamos tiempo, reflexionamos y buscamos los mejores recursos para llevar a cabo ese sueño o ese proyecto. Allí ponemos nuestro corazón. Esa misma actitud es la que nos pide Jesús cuando optamos por el Reino de Dios.


jueves, 16 de junio de 2016

Sal 26, 7. 9

Escucha, Señor, la voz de mi clamor: no me rechaces ni me abandones, Dios, mi salvador, porque tú eres mi refugio.

Mateo 6; 7 – 15

“Cuando pidan a DIOS, no imiten a los paganos con sus letanías interminables; ellos creen que un bombardeo de palabras hará que se los oiga. No hagan como ellos, pues antes de que ustedes pidan, Su PADRE ya sabe lo  que necesitan.
Ustedes, pues, recen así: Padre nuestro, que estas en el cielo, santificado sea tu nombre, vega tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. Danos hoy el pan que nos corresponde; y perdona nuestras deudas, como nosotros también perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del maligno.
Porque si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, También el PADRE Celestial los perdonara a ustedes. Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco el PADRE los perdonara a ustedes.”
Palabra del Señor.

Comentario

“El Padrenuestro, que está en el centro del Sermón de la Montaña, pone de manifiesto la actitud con la que el discípulo debe orar, según el ejemplo del propio Maestro. La invocación inicial ‘Padre nuestro’, da sentido a las siete peticiones que siguen: tres para reconocer a Dios y cuatro a favor del orante” (comentario del “Nuevo Testamento”, Biblia de la Iglesia en América, CELAM).

miércoles, 15 de junio de 2016

Sal 26, 7. 9
Escucha, Señor, la voz de mi clamor: no me rechaces ni me abandones, Dios, mi salvador, porque tú eres mi refugio.
Mateo 6; 1 – 6 / 16 – 18
“Guárdense de las buenas acciones hechas a la vista de todos, a fin de que todos las aprecien. Pues en ese caso, no le quedaría premio alguno  que esperar de su PADRE que esta en el Cielo. Cuando ayudes a un necesitado, no lo publiques al son de las trompetas, no imites a los que dan espectáculo en las Sinagogas y en las calles, para que los hombres los alaben. YO se lo digo: Ellos han recibido ya su premio.
Tú, cuando ayudes a un necesitado, ni siquiera tu mano izquierda debe saber lo que hace la derecha; tu limosna quedará en secreto. Y tu PADRE, que ve lo secreto, te premiará.
Cuando ustedes recen, no imiten a los que dan espectáculo; les gusta orar de pie en las Sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los vea. YO les digo: Ellos ya han recibido ya su premio. Pero tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y ora a tu PADRE que esta allí, a solas contigo. Y tu PADRE, que ve en lo secreto, te premiará.
Cuando ustedes hagan ayuno, no pongan cara triste, como los que dan espectáculo y aparentan palidez, para que todos noten sus ayunos. YO se los digo: Ellos ya han recibido su premio. Cuando tú hagas ayuno, lávate la cara y perfúmate el cabello. No son los hombres los que notarán tu ayuno, sino  tu PADRE que ve las cosas secretas, y tu PADRE que ve lo secreto, te premiara.”
Palabra del Señor.

Comentario

La limosna, el ayuno y la oración son prácticas que pueden fortalecer nuestra vida interior. Pero, para que esto ocurra, justamente es necesario que las realicemos “en el interior”, “en lo secreto”, donde sólo lo ve el Padre del cielo. Si hacemos esas obras para que los demás vean cuán buenos somos, no sacaremos de ellas ningún adelanto para nuestra vida espiritual.

martes, 14 de junio de 2016

Sal 26, 7. 9

Escucha, Señor, la voz de mi clamor: no me rechaces ni me abandones, Dios, mi salvador, porque tú eres mi refugio.

Mateo 5; 43 – 48

“Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y no harás amistad con tu enemigo. Pero YO les digo: amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores, para que así sean hijos de su PADRE que esta en el Cielo. Porque El hace brillar su sol sobre buenos y malos, y envía la lluvia sobre justos y pecadores.
Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿Qué mérito tiene? También los cobradores de impuestos lo hacen. Y si saludan solo a sus amigos, ¿Qué tiene de especial? También los paganos se comportan así. Por su parte, sean ustedes perfectos como es perfecto el PADRE de ustedes que esta en el Cielo.”
Palabra del Señor.

Comentario

¿Qué hacer con aquellos que no nos quieren, que nos tratan mal o nos hacen daño? Para tener sosiego en nuestro corazón, encomendemos la vida de esas personas a Dios. Digamos simplemente: “Jesús, cuidá de tal persona”. Y así nuestro corazón renunciará al odio y la venganza.