lunes, 9 de junio de 2014

Juan 19; 25 – 27

Cerca de la cruz de JESUS estaba su madre, con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás, y María de Magdalena. JESUS al ver a su madre y a su lado al Discípulo que mas quería, dijo a la madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo” Después dijo al Discípulo: “Ahí tienes a tu madre” Y desde aquel momento el Discípulos se la llevo a su casa.

Comentario

Hoy celebramos nuestro nacimiento porque recibimos a María como Madre. Al llevarla a nuestra casa, nos comprometemos a cuidarla, pero también necesitamos asumir que ella quiere enseñarnos y cuidarnos.
Además un ejemplo de cuidar de nuestros mayores, protegerlos, y darles cariño.



domingo, 8 de junio de 2014

Juan 20; 19 – 23

Ese mismo día, el primero después del sábado, los Discípulos estaban reunidos por la tarde con las puertas cerradas por miedo a los judíos, Llegó JESUS, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: “¡La paz este con ustedes!” Dicho esto les mostro las manos y el costado. Los Discípulos se alegraron mucho al ver al  SEÑOR.
JESUS les volvió a decir: “¡La paz este con ustedes! Cómo el PADRE me envió a Mi, así los envío Yo también”. Dicho esto soplo sobre ellos y le dijo: “Reciban el Espíritu Santo a quienes perdonen sus pecados, serán perdonados y a quienes se los retengan les serán retenidos.”

Comentario

El Espíritu es viento, es soplo, es el aire que respiramos para poder vivir. Por eso, al dejar entrar al Espíritu, dejamos entrar la vida misma de Dios en nosotros. Y esa vida que recibimos nos hace movilizar el entorno, nos hace creativos y más comprometidos con los proyectos que celebran la vida.



sábado, 7 de junio de 2014

Juna 31; 19 – 25

JESUS lo dijo para que Pedro comprendiera en que forma iba a morir y dar Gloria a DIOS. Y añadió: “Sígueme”
Pedro miró atrás y vio que lo seguía el Discípulo  que JESUS amaba, el que en la cena se había inclinado sobre su pecho y le había preguntado: SEÑOR ¿Quién es el que te va a entregar? Al verlo, Pedro pregunto a JESUS ¿Y que va a ser de éste? JESUS le contesto: “Si yo quiero que permanezca a hasta mi vuelta, ¿a ti que te importa? Tu sígueme”
Por esta razón corrió entre los hermanos el rumor que aquel Discípulos no iba a morir. Pero JESUS no dijo que no iba a morir, sino simplemente: Si Yo quiero permanezca hasta mi vuelta, ¿a ti que te importa?
Este es el mismo Discípulo que da testimonio de esas cosas y que las ha escrito aquí, y nosotros sabemos que dice la verdad. JESUS hizo también otras muchas cosas. Si se escriben una por una, creo que no habrá lugar en el mundo para tantos libros.

Comentario

El evangelio de Juan termina aquí, con el anuncio al discípulo querido, de que Jesús iba a estar siempre. Por otra parte, cada uno de nosotros somos también discípulos queridos de Jesús, y estaremos también siguiéndolo siempre, hasta el fin de los tiempos.



miércoles, 4 de junio de 2014

Juan 17; 6ª – 11b -19

“Hablo de los que me diste, tomándolos del mundo. Eran tuyos, Tu me los diste y han guardado tu Palabra. Ahora reconocen que todo lo que me has dado viene de Ti. El mensaje que recibí se los he entregado y a ellos  lo han recibido y reconocen la verdad que Yo he salido de Ti y creen que Tú me has enviado.
Yo ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que son tuyos los que Tu me diste (pues todo lo que es mío es tuyo y todo lo tuyo es mío); Yo ya he sido Glorificado a través de  ellos.
Yo ya no estoy mas en el mundo, pero ellos se quedan en el mundo, mientras Yo vuelvo a Ti. PADRE Santo, guárdalos en ese Nombre tuyo que a Mi me diste, para que sean como nosotros.
Por ellos ofrezco el sacrificio, para que también ellos sean consagrados en la verdad.”

Comentario

Esta oración de Jesús parece ser la respuesta a lo meditado en la primera lectura. ¿Cómo lograr la unidad? ¿Qué debemos hacer para que todos seamos uno? Jesús ya rezó por nosotros y por nuestras comunidades. Unidos a él, aún con las tensiones propias de nuestra humanidad, también nosotros podemos llegar a vivir en unidad.



martes, 3 de junio de 2014

Oración de JESUS por el nuevo pueblo Santo (Jn 17: 1- 11a)

Dicho esto, JESUS elevó los ojos al cielo y exclamó: “PADRE, ha llegado la hora, ¡Glorifica a tu hijo para que tu HIJO te de Gloria a Ti!
Tu le diste poder sobre todos los mortales y quieres que comunique la vida eterna a todos aquellos que le encomendaste. Y esta es la vida eterna: conocerte a TI, único DIOS verdadero, y al que Tú has enviado, JESUS, el CRISTO.
Yo te he glorificado en la tierra y he terminado la obra que me habías encomendado. Ahora, PADRE, dame junto a ti la misma gloria que tenía a tu lado antes que comenzará el mundo.
He manifestado tu Nombre a los hombres; hablo de los que me diste, tomándolos del mundo. Eran tuyos, y Tu me los diste y han guardado tu palabra. Ahora reconocen que todo aquello que me has dado viene de TI. El mensaje que recibí se los he entregado a ellos y lo han recibido, y reconocen de verdad que Yo he salido de Ti, y creen que Tu me has enviado.
Yo ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que son tuyos y que Tu me diste (pues todo lo Mío es tuyo y todo lo tuyo es mío); Yo ya he sido glorificado a través de ellos.
Yo ya no estoy mas en el mundo, pero ellos se quedan en el mundo, mientras Yo vuelvo a TI.”

Comentario

Glorificar a Jesús es manifestarlo con nuestra vida, con cada acto y cada palabra que sale de nuestro corazón. Cuando lo logramos, nuestra relación con él es íntima, a tal punto que logramos una verdadera comunión.



lunes, 2 de junio de 2014

Juan 16; 29 – 33

Los Discípulos le dijeron: Ahora si que hablas con claridad, sin usar parábolas. Ahora vemos que lo sabes todo y no hay porque hacerte preguntas. Ahora creemos que saliste de DIOS. JESUS les respondió: “¿Ustedes dicen que creen? Esta llegando la hora, y ya ha llegado, en que se dispersarán cada uno por su lado y me dejarán solo. Aunque no estoy solo, pues el PADRE esta conmigo.
Les he hablado de estas cosas para que tengan paz en MI. Ustedes encontrarán la persecución en el mundo. Pero, ánimo, Yo he vencido al mundo. ”

Comentario

Jesús nunca ha prometido una vida de confort ni de triunfo a quienes lo siguieran. Sino que ha advertido, y NOS advierte, que tendremos luchas de todo tipo, incluso con nosotros mismos, en nuestro interior, mientras buscamos la paz.



domingo, 1 de junio de 2014

JESUS envía a sus Apóstoles (Matero 28; 16 – 20)

Por su parte, los once Discípulos partieron para Galilea, al monte en que JESUS les había indicado. Cuando vieron a JESUS, se postraron ante El, aunque algunos todavía dudaban.
JESUS se acercó y les habló así: “Me ha sido dada toda autoridad en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bauticen en el nombre del PADRE, del HIJO y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que YO les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.”

Comentario

“Cristo se ha quedado con nosotros. Así como la cabeza es vida del cuerpo y del pie, aunque el pie tenga su planta en el suelo, es la misma vida de la cabeza. Y esto debe llenarnos de alegría cuando la cabeza nuestra ha subido a los cielos, nosotros, sus pies que todavía peregrinamos en la tierra, sentimos que Cristo está presente. Esto lo encuentro también hoy en las lecturas y podría decir: hay una transformación de la presencia de Cristo. Ya no lo verán los apóstoles con aquella presencia física que los llevaba a tocarlo, a comer con él, que conocían su mirada, su modo de caminar. No nos dejaron ni siquiera un retrato de Cristo. ¿Cómo era él? No lo sabemos, pero quizás es providencial que no lo conociéramos físicamente, porque este día de la Ascensión, Cristo transforma su presencia en el mundo. De una presencia física se hace una presencia que llamaríamos mística. Cuerpo místico de Cristo se llama esta Iglesia porque Él vive aquí, en nosotros” (Mons. Romero, 7/5/1978).