sábado, 2 de marzo de 2013


Sirácides 18

El que vive eternamente creo todo sin excepción.
Solo el SEÑOR será reconocido justo.
A nadie ha dado poder para anunciar sus obras, ¿quien descubrirá sus maravillas?
¿Quién podrá calcular el poder de su majestad y quien podrá contar sus bondades?  No se puede ni quitarle ni entregarle nada; no se pueden escudriñar las maravillas del SEÑOR.
Cuando el hombre cree terminar, entonces principia, y cuando se detiene se desconcierta del todo.
¿Qué es el hombre? ¿para que sirve? ¿Cuál es su bien y cual su mal?
¿La duración de su vida? Cien años cuando mucho, una gota de agua sacada del mar, un grano de arena, esos son sus pocos años dentro del dia de la eternidad.

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