lunes, 25 de marzo de 2013


Sirácides 22

El flojo es semejante a una piedra manchada, se burlan de su deshonra.
Es semejante a una bola de gusano, todo el que la toca sacude la mano.
Los hijos mal educados son la vergüenza de los padres, y las hijas su humillación.
Una hija juiciosa es un tesoro para quien la posee, pero la indigna es pesar para quien la engendro.
Una hija desvergonzada deshonra a su padre como a su marido; ambos la aborrecen.

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