viernes, 29 de marzo de 2013


Sirácides 22

Si desenvainas la espada contra tu amigo, no te desesperes, puede volver; si le has hablado duramente, no temas, la reconciliación es posible; pero en caso de injuria, desprecio, revelación de un secreto, o golpe traicionero, cualquier amigo te abandonara.
Gánate la confianza de tu prójimo en su pobreza, para que en su prosperidad, goces con él de sus bienes; sele fiel en el tiempo de su desgracia y al final recibirás tu parte de su herencia.
Antes que las llamas, se ven el vapor y el humo del brasero; del mismo modo, las injurias preceden al crimen.


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